• CAPILLA ABIERTA TODOS LOS DÍAS

Oración del 16 de Septiembre de 2007

Es decir, seguir teniendo, lo que quiere el Señor, es esa ligazón, esa unión constante a través del tiempo a pesar de todas las cosas, porque cuántas veces nosotros cuando no estamos bien enseguida protestamos, nos quejamos y decimos cincuenta cosas y como no tenemos a nadie que echarle la culpa, entonces nos agarramos con el Señor: ¿por qué me das esto?, ¿por qué este castigo?, Oración del 16 de Septiembre de 2007

Habla Artemio:

Bueno, hasta que el Señor no diga otra cosa las reuniones no se hacen, es decir se hacen pero más íntimas, así que díganle a las personas que el Templo está siempre abierto peo reuniones no ¿eh?.

Bueno, muy bien, nosotros hemos venido aquí porque el Señor nos trajo, es decir Él generosamente, por eso yo vine aquí ahora porque Él los trajo sino no, no venía, entonces me dijo andá y yo en estos casos me siento como un peón, Gloria a Dios que uno puede sentirse como un peón, si el Señor nos trajo le vamos a reconocer lo que hizo, por eso le decimos con 2: que detalle Señor has tenido conmigo....

De esta forma le agradecimos al Señor que nos haya traído al Santuario de Él y de su Mamá y como siempre estamos pensando hasta de qué formas diferentes es posible alabarlo dando los testimonios, que hay nuevos, también es una forma de alabar al Señor, no sé quién quería hablar... (habla una señora: bueno gracias Señor, lo que puedo decirles es que yo me sentía con unos dolores internos y gracias al Señor ahora en este momento estoy bien, el dolor en una pierna que no podía caminar gracias a la moto que me llevaba pero ahora gracias a Dios camino más que bien, a mi hija tenía una cuenta que cobrar, le costó mucho pero gracias por venir aquí la ha cobrado y mi nieto que está trabajado en Mar del Plata ha encontrado un trabajo muy lindo, muy hermoso y está muy feliz allá, aunque lo extrañamos muchísimo. Gracias Señor, gracias)... ¿alguno más quiere decir algo?... (habla otra señora: buenas tardes, estoy un poquito nerviosa, bueno yo tengo mi hijo que me llama un día de su trabajo y me dice que está enfermo, lloraba mal, no sé qué pensó en ese momento, él es policía y bueno en ese momento una persona mal puede hacer cualquier cosa con un arma, entonces me llamó llorando y me dijo: mamá me dieron mal todos los estudios, entonces yo le dije que no se desesperara, que esperásemos, fue largo, lloró él, lloré yo, lo llamé al papá, yo estoy separada del padre pero lo llamé, se vino y lo fuimos a buscar adonde él trabajaba porque a él le entregaron un sobre, cerrado, estaba solo, lejos, a ciento cincuenta kilómetros de done estamos nosotros, lo fuimos a buscar esa noche y yo le decía a mi marido, mira yo llamo a Posse, a ver si podemos hablar con Artemio, a ver si nos ayuda con las oraciones, y cuando llamo me dicen: hay Oración, fue el miércoles pasado, entonces le digo a mi marido: mira me dijeron que hay Oración, llegamos, mi marido es la primera vez que venía, lloró muchísimo, muchos lo vieron, le hizo mucho bien me dijo, que se fue bien de acá, aliviado, con menos peso. El día jueves, me llama la doctora porque yo no quería que le dijeran bien a mi hijo, me llama y me dice que los estudios habían dado perfectos) ..., hay que ponerse en el lugar del que sufre mucho algo para poder entender cuando uno ve que ya no estaba enfermo... (habla otra señora: yo vine la primera vez, no podía quedar embarazada y vine y quedé embarazada, después la traje y acá está, tiene dos meses) ..., querés un testimonio con las pruebas en la mano, ¿alguno más quiere hablar?.

Vamos a pedirle al Señor que nos permita entender, comprender, discernir, mirar con el corazón el Evangelio del día, es la palabra que nos da el Señor para que pensemos en este día domingo 16 de Septiembre, Santos de hoy, San Cornelio y Cipriano, esos que se nombran en la Misa también, bueno entonces nos ponemos delante del Señor, no solamente nosotros sino ponemos a todas nuestras familias, a todos los que amamos, a los que están enfermos, a todos, como en una gran asamblea ponemos delante del Señor y le decimos simplemente que nos envíe el Espíritu Santo para entender su palabra, por eso decimos: ven, ven, ven, Espíritu Divino, ven, ven, ven, acércate a mí....
Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, dios,
nuestro, del Padre, del Hijo y del Espíritu santo, Amén. El que puede ponerse de pie y quiere hágalo, el Evangelio de hoy es de San Lucas, capítulo 15,1 a 32 los versículos. En algunas Iglesias esta mañana se leyó otro Evangelio y si le agregó una parte a este, yo personalmente no escuché este Evangelio, escuché otro, pero aquí dice domingo 16, Lucas 15, 1-32, “entonces Jesús les dijo esta Parábola: si uno de ustedes pierde una oveja de las cien que tiene, ¿no deja las otras noventa y nueve en el campo para ir en busca de la que se perdió hasta encontrarla?. Y cuando la encuentra, muy feliz la pone sobre los hombros y al llegar a su casa reúne a los amigos y vecinos y les dice: alégrense conmigo porque encontré la oveja que se había perdido. Yo les declaro que de igual modo habrá más alegría en el Cielo por un solo pecador que vuelve a Dios, que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de convertirse. Cuando una mujer pierde una moneda de las diez que tiene ¿no enciende una luz, barre la casa y la busca cuidadosamente hasta hallarla?. Y apenas la encuentra reúne a sus amigas y vecinas y les dice: alégrense conmigo, porque hallé la moneda que se me había perdido. Les digo que, de la misma manera, hay gozo entre los Ángeles de Dios por un solo pecador que cambia su corazón y su vida ”. Esta es palabra de Señor, te alabamos Señor y te damos gracias.

En todos los ejemplos de hoy, que da el Evangelio, son referentes a un mismo tema, la vuelta al hogar ¿mmm?, porque el Señor nos creó a nosotros, Él es nuestro Papá y cuando no estamos allí, cuando no estamos allí, cuando nos vamos lejos, porque a veces nos vamos lejos, lejos con el corazón a eso me refiero, entonces aunque el Señor nos siga adonde vayamos pero nosotros tenemos como el corazón cerrado, de ahí el Evangelio de hoy ¿no?, de la alegría que uno siente cuando algo que perdió lo encuentra, aquí habla de la oveja, de la moneda, etc., ¿no?, son ejemplos que apuntan a lo mismo, la vuelta a casa, ¿por qué digo así?, porque el que se aparta del Señor se va de su casa, porque nuestra casa nos guste o no, nos alegre o no es la casa que nos dio el Señor, no me refiero al lugar físico de la casa, me refiero a todo el afecto que rodea nuestra vida, nuestro nacimiento y todo lo que nos pasó a lo largo del tiempo, no es la casa material sino la casa espiritual.

Es decir, seguir teniendo, lo que quiere el Señor, es esa ligazón, esa unión constante a través del tiempo a pesar de todas las cosas, porque cuántas veces nosotros cuando no estamos bien enseguida protestamos, nos quejamos y decimos cincuenta cosas y como no tenemos a nadie que echarle la culpa, entonces nos agarramos con el Señor: ¿por qué me das esto?, ¿por qué este castigo?, o bien el más suave dice: ¿por qué esta prueba para mí?. Olvídense de la palabra prueba o castigo porque Dios ni hace una cosa ni la otra, no nos pone prueba ni nos castiga, nunca más digan eso porque el Señor se ofende. El castigo no está dentro de la naturaleza de Dios, que es amor por excelencia, y amor nunca puede ser castigo y además poner pruebas Jesús es muy claro en el Evangelio cuando dice: que padre le da a un hijo una piedra cuando le pide pan ¿mm?, y lo mismo pasa con nosotros, Él no podría para conseguir algo ponernos en el camino obstáculos para llegar a lo que nos proponemos y vos decís: ¿y por qué nos pasa lo que nos pasa a veces?, nos pasa porque la vida misma nos pone cosas, las personas que nos rodean, aquellos que no nos quieren bien ¿mmm?, aquellos que no nos quieren bien nos ponen obstáculos, pero además nosotros mismos a veces nos ponemos los obstáculos cuando parece que estamos como aturdidos y nos podemos darnos cuenta de cómo obrar bien.

Ahora, y además el ser humano es por naturaleza a veces un poco injusto ¿no?, por ejemplo es el caso de que hay gente que se acuerda mal de este Santuario, de nosotros, de mí, etc., ¿no?, ¿saben qué dijo la Madre ayer, la Virgen, el Mensaje delante de toda la gente?, que por cada uno de esas personas que hablaban mal de este lugar, es decir pónganse contento, porque Mi Hijo con su Misericordia logra cien conversiones, ¿escucharon?, por cada uno que habla mal Mi Hijo con su Misericordia logra cien conversiones, es decir que en última instancia es lo que dice el Evangelio de hoy, la oveja que estaba perdida y vuelve es una conversión, es decir no estaba y ahora estoy, el no tener la moneda y encontrarla, no la tenía pero ahora la tengo ¿mmm?.

Así que entonces la Madre dijo, un poco riéndose que, bueno tampoco es cuestión de que hablen mal pero sépanlo, que quien habla mal nos produce un inmenso favor porque por cada uno que habla mal hay cien conversiones, que hermoso ¿no?, como queriendo decir: muchachos no les doy la razón dice el Señor porque cuando Él quiere algo lo quiere en serio y cuando Él tiene una obra Él nunca descuida la obra de sus manos, nunca y esta es obra del Señor todo lo que pasa aquí. El Evangelio de ayer dice: por las obras los conoceréis, dice, cuando ustedes plantan una planta de naranjo, pero si no se cosecha nada ahí está el drama pero aquí se cosechan montones de cosas entonces los milagros, las gracias, las obras de todos los días son una prueba evidente que Dios está con nosotros, el que quiere seguir hablando mal o el que en este momento está pensando cualquier cosa ¿verdad?, entienda que está haciendo un beneficio por estar obrando cien conversiones, qué grande que es el Señor, que grande es su amor ¿no?, retribuir bien por mal.

Bueno, siguiendo con esto, también eso de buscar la oveja perdida tenemos que entenderlo desde muchos puntos de vista, por ejemplo uno ve que hay familias que están desunidas, hijos que están lejos que ya no vienen, padres que se han ido a veces sin ningún motivo, es decir todos los conflictos familiares que hay ¿no?, por supuesto que al señor esas cosas no le gusta, que el hombre sufra al Señor no le gusta, pero por eso a todos les propone ¿no es cierto? este ejemplo de la oveja que se perdió pero el Señor se preocupa por ello para volverla otra vez, otra vez a la majada.

Ahora, decíamos eso recién ¿no?, a veces veo aquí en la Oración cuánta gente dice por favor ponga orden en mi casa porque mis hijos están así o de otra forma, cada uno tiene su forma de pensar, algunos se van, no vuelve, antes comíamos juntos los domingos, ya no, y entonces quieren ustedes que por arte de magia todo funcione de nuevo, bueno a veces hay que buscar que uno originó esos problemas para que ellos no vengan, ellos se aparten, porque a veces los padres somos un poco pesados ¿no es cierto?, en las consideraciones que hacemos, queremos mandar a nuestros hijos y que nos obedezcan como si fueran chiquilines de tres o cuatro años, no puede ser, los padres tienen que tener conciencia de que el hijo a medida que crece, crecen sus alas para tener autonomía propia, autonomía de vuelo y entrar en la vida, aquellos que insisten tanto en eso entonces no pueden pedir después quiero que haya unión, que haya paz en mi familia, que haga lo que yo quiero, pero como podes pedirle a una persona de veinte años, o treinta, cuarenta que haga lo que yo quiero, en todo caso que haga lo que él quiere ¿no? ¿mmm?.

Por eso, cuando dije eso recién no piensen que cuando hay desunión dentro de la familia necesariamente tenemos que pedir la unión como la entendemos nosotros, es decir: que venga para que yo haga lo que quiero, o bien: se puso de novi con este muchacho o esta chica y a nosotros no nos gusta, pero si le gusta a él dejate de joder, así de simple, pero ustedes dicen pero hay muchos aquí presentes que hacen eso: noo, esta persona no, porque es judío, porque es árabe o porque es negro, siempre se busca algún motivo o bien porque no tiene trabajo o sino es drogadicto o sino que se yo, o sino lo ven medio rarito, siempre se busca algún motivo para decir no ¿eh?.

Entonces el Evangelio de hoy apunta a que es necesario buscar las ovejas perdidas, es decir los hijos que se fueron y no están cerca ¿eh?, pero de otra manera, es decir: Señor, yo te ofrezco esto, la vida de mi hijo, de mi hija para que vuelva al hogar porque yo soy su madre o soy su padre y me gusta que haya armonía pero no a costa de lo que yo quiero sino de lo que vos querés Señor y además respetando la libertad de mi hijo ¿eh?, o de mi hija, tengámoslo muy en cuenta esto.

Y en cuanto a todos los ejemplos del Evangelio de hoy, hacen referencia al hombre o a la mujer que se aparta de Jesús, pero ¿se aparte realmente?, porque algunos se hacen los brabucones ¿no es cierto?, pero en el fondo siguen amando al Señor igual, además hay muchas formas de amar al Señor que a lo mejor no tenga nuestra forma es una cosa pero que lo siga amando es otra y por qué nosotros tenemos que obligarle que otro: si no va a Misa el domingo ya no es cristiano, si él lo entiende así que siga así, algún día si tiene necesidad irá pero por qué yo tengo, porque está dentro de las familias católicas, todos tienen que hacer lo mismo, los domingos a la mañana todos tienen que ir a Misa, todo, pará, son gente grande y cada uno que haga lo que le parece bien, porque eso de cumplir por cumplir es como en los viejos tiempos que se hacían las cosas porque la ley lo ordenaba y así no sirve, todo lo que sea, las acciones que el hombre haga sin libertad no tiene ningún valor, no tienen mérito, si yo doy algo a alguien porque y bueno, no tengo más remedio, te lo doy porque así se deja de joder ¿no?, eso no tiene ningún mérito, solamente tiene mérito aquello que uno da con el corazón, libremente, tomá esto porque lo siento así ¿verdad?.

Ahora, y también para que las ovejas vuelvan a la majada, hay que tener en cuenta un principio cristiano muy importante, que la mayoría normalmente olvidamos, ¿y cuál es?, que el ser humano todos los días va cambiando, cambia una enormidad, a veces uno encuentra a una persona en un tiempo y la encuentra un mes después, o dos meses o año y está tan distinto, distinta, ¿qué pasa?, pasa que tenemos que partir de una base, otras veces ya lo dijimos porque son los principios de la doctrina cristiana, es decir: no cuánto me odiabas ayer sino cuánto podemos amarnos hoy, no cuántas palabrotas nos dijimos ayer, piensen en las parejas, en los padres e hijos, en los amigos y todo, piensen cuánto beneficio tendría si podrían enfrentar las cosas así. Ayer te odiaba pero hoy ya no, o ayer me odiabas y hoy ya no, ayer me estafaste o hace un tiempo me estafaste en los afectos, o en dinero o en lo que sea, pero hoy me amás, yo no puedo reprocharte toda la vida la estafa que me hiciste ¿no?, pero hay mujeres y hombres que por un desliz de algo se empeñan toda la vida en reprocharle a la otra parte alguna cosa que hicieron, era otro momento, era otra época y además quien está libre de hacer alguna cosa que no esté bien ¿eh?, todos ¿verdad?.

Entonces aquél que no perdona, aquél que dice no, aquél que busca seguir, busca en una forma de vida que es contradictoria porque: sí, yo quiero pero a quien me quiera, lo fundamental es querer también a aquellos que no nos aman, aquellos que no piensan igual que nosotros. Que tontería eso de querer y creer que las personas deben pensar igual, eso es uno de los problemas que tenemos dentro de la Santa Madre Iglesia, quiere decir que todos, nivelar para abajo, todos piensen igual, si cada persona es única, es inédita, es irrepetible, cada uno tiene su propio pensamiento, no podemos obligar al otro a que piense igual que yo ¿eh?, vos decís: pero entonces habría un desorden tremendo, no, una cosa es la uniformidad: todos dicen sí, todos dicen sí y otra cosa es seguir estando en orden ¿verdad?, cada uno opinando de la forma que opine. Es decir unidad, no uniformidad, todos iguales, ese es un gran problema que tienen los pastores, los Sacerdotes, los Obispos y todo, de aquí para abajo todo el mundo piensa igual y el hombre no es igual porque es único, el Señor lo ha creado único, excepto aquellos que pueden creer en la reencarnación que no es cristiano ¿no?, el hombre no es repetido, no está clonado con nadie, es único, entonces no podemos pedirle que piense lo mismo, incluso más aún, hay que respetar en el otro esa parte que nosotros no podemos entender, ¿por qué?, porque todo ser humano como es único tiene, lo que diríamos: un pedacito de tierra de nadie donde uno no puede llegar, tampoco se tiene que hacer la ilusión de llegar, le hablo a los esposos por ejemplo: tenés que decirme todo, tenés que confesarme todo, todo ¿qué?, te puedo confesar lo que puedo confesarte, el resto no me entenderías porque se maneja dentro del campo de las intenciones, a lo mejor por fuera la acción parece que no fue buena pero la intención no fue mala.

Acostumbrémonos a eso para llevarnos bien con todo el mundo, no pensar mal de nadie; vos dirás: hay que ver y tocar, no, tampoco, aunque puedo ver y tocar tampoco puedo juzgar, ¿por qué?, que se yo cuáles son las intenciones que hay dentro de cada ser humano, solamente ese ser humano lo sabe, no otro.

Entonces, ni con el pensamiento abrir juicio sobre los demás, a veces uno buenamente puede decir: mirá que mal procedió tal persona pero también agregar o pensar: andá a saber qué motivos tuvo ¿eh?, andá a saber. Vieron cuando alguien se suicida o que se yo, se separa, lo que sea, y ya se dice cincuenta cosas o por que aquí no se dan las Oraciones ahora ¿no es cierto?, ahora cincuenta cosas, hasta se dijo por ejemplo que yo me había postulado como intendente, esas tonterías así, otros me hicieron morir, otros que estaba enfermo, se dan cuenta que siempre vivimos hablando mal de todo el mundo, quién no espía a las vecinas y a los vecinos a ver cuando entran y cuando salen, si la persiana está baja o no está baja, si prendió la luz o la apagó, si está en el baño porque tiene prendido el ventilete se ve la luz, pero escúchenme una cosa, los seres humanos así no son cristianos, son cualquier cosa, cada uno pregúntese: ¿yo soy cualquier cosa?, es decir menos que un terrón de tierra porque la tierra es más noble, como voy a pensar de los demás pero díganme si no hay en cada barrio que le sacan el cuero en tirillas, o sino hacen silencio y..., si yo hablara te dicen, o bien: yo vi muchas cosas pero, en ese pero vos ponele cualquier cosa que cabe, bueno.

El Evangelio de hoy está en contra de todo eso, habla de las ovejas perdidas y nosotros no vemos ovejas perdidas, vemos gente que tiene defectos, por qué no miramos los nuestros, si estamos llenos de defectos, vos dirás: pero entonces es cuestión de tomar todo bien, no, tampoco hay que ser tonto ¿no es cierto?, tampoco hay que ser tonto, cuando Jesús ve que los mercaderes del Templo están negociando dicen: no, se van de aquí muchachos porque no se puede hacer negocios en la casa de Mi Papá entonces tumba la jaula con palomas y animales y tumba todas las mesas, se enoja, porque estaba viendo ahí lo que estaban haciendo, no sé con qué intención habrán tenido ahí cosas para vender pero se veía que era para sacar dinero ¿no?.

Entonces, seamos honestos, dejemos de pensar mal de los demás y mucho menos hablar mal de los demás, todos nos creemos sabios en todos los temas pero hay que aprender a decir yo no sé, esto no lo manejo bien o no estoy bien enterado porque no conozco las noticias pero no llenar el mundo de pavadas y de cosas y lo peor es que dentro de la Santa Madre Iglesia a veces quienes tienen mando dentro de ella hacen esto y con gran dolor lo vemos nosotros ¿no?, pero uno no sabe las intenciones que tiene por eso habrá que guardar silencio, pero tampoco que nos jodan ¿no?, uno guarda silencio pero que no jodan che, la vecina puede mirar si quiere pero que no esté hablando mal porque le voy a preguntar qué te hice yo a vos, en todo caso vos dirás: pero y cómo ¿se puede?, y no lo hizo Jesús con el que le pega por segunda vez, pero decime que te hice, ¿por qué me pegas de nuevo?.

Las cuentas claras, de frente, todo lo que tenemos en la boca y salga del corazón, en el Evangelio de ayer está clarísimo: siempre en la boca tenemos lo que reboza del corazón, que lindo es eso, y si en el corazón tenemos suciedad contra todo el mundo nuestra boca va a tener suciedad, si nosotros tenemos una mente podrida para pensar mal de todo cuando se abre nuestra boca es terrible.

Bueno, el Evangelio de hoy con esos ejemplos nos hace pensar mucho, no solamente en la ovejita que se perdió sino en el ser humano que no está lejos o no es amigo o no me entiende, no me comprende, piensa distinto, cincuenta cosas por el estilo, no es solamente la ovejita que se perdió y la mujer que perdió las monedas, ese es un ejemplo, porque Jesús hablaba con estos ejemplos para hacer comparaciones, Parábolas quiere decir comparaciones, una mujer pierde dos monedas, una madre perdió a su hijo porque se fue con la mujer que amaba por ejemplo y no descansa hasta recuperarla, bueno sí, lo va a recuperar pero con buenas artes, no con porquerías, porque ustedes vieron cuando la gente quiere hacer su voluntad y no lo logra ¿qué hace?, va de curandero, el curandero, no se atreve a pedirle a Dios ciertas cosas entonces va de los curanderos.

Bueno, todo esto es muy importante en nuestra vida, el que aprendamos a vivir, no se los digo yo, se los dice el Señor, hay que vivir de una forma transparente y en cada acto que hagamos sea vea allá en lo profundo qué es lo que queremos que estamos pensando, no nos manejemos con esas dobles cosas siempre o decimos una palabra para ver que dice el otros; ustedes dirán: es muy común todo esto, esta película ya la vimos, y sí, la vamos a seguir viendo porque mientras no cambiemos vamos a seguir viendo, vamos a decir estas mismas cosas, bueno.

Así estamos en este día domingo 16 de Septiembre, ayer tuvimos un hermoso día de la Madre, aquí, de Nuestra Madre, como Virgen Madre de los Dolores, que uno de los nombres que tiene Nuestra Madre y que ella eligió el 15 de Septiembre como su fiesta aquí, para siempre, por los siglos de los siglos dijo ella, eh ¿tanto dirán ustedes?, y sí porque esto será por los siglos de los siglos, todo lo que aquí pasa no es por un mes o dos, un año o cinco, esto va a durar siempre, les guste o no a las personas que no están a favor nuestro, esto va a durar siempre, acuérdense, porque como les dije al comienzo: Dios protege la obra de sus manos, y además por una razón muy simple, decía el Evangelio de ayer: por las obras los van a conocer, bueno, pues bien, donde se hace el bien se ve, se ven las consecuencias de eso.

Amamos tanto al Señor que en algún momento de nuestro día en la vida así
como el que sale a buscar la oveja que se perdió así tiene que llegar el momento en nosotros para revisar si lo que estamos pensando y la forma en que vivimos es la justa, la acertada, porque todos creemos, todos creemos que hacemos las cosas muy bien pero tantas veces eso no es así, habrá que revisar nuestra vida: ¿estoy viviendo de acuerdo como el Señor quiere?, porque Él es mi Papá y mi Papá no me obliga, me da toda la libertad pero me ha enseñado un montón de cosas y entonces yo si quiero estar en paz y ser feliz tendré que hacerlas, bueno.

Si el Señor está con nosotros, nos ama tanto lo mismo que su Madre, desde que comenzamos la Oración, inmediatamente, crean o no ustedes, es problema de ustedes no nuestro, la Virgen está pasando por cada uno y les da la bendición, además están los Santos, además de Jesucristo en el medio ¿eh?, a mi izquierda veo el Padre San Pío de Pietralcina, al Padre Pugnata que ustedes conocieron y yo también, vemos al Padre Mario Pantaleo, a Santa Faustina, la Madre Teresa de Calcuta y por supuesto San Miguel Arcángel, el que nos defiende de nuestras luchas con el espíritu de las tinieblas, a mi derecha tenemos a Santa Rita de Casia, San Pantaleón, tenemos a San Benito Abad, también San Rafael Patrono de los enfermos como Pantaleón y por supuesto como siempre muchos familiares, muchos familiares de ustedes y míos que vienen a hacernos compañía, digo más, el tener en cuenta esto que estamos diciendo, la compañía de los Santos, del Señor y de su Madre, de los Ángeles que están revoloteando, es creer en la Comunión de los Santos, es algo que nosotros recitamos en el Credo cuando decimos: la comunión de los santos, el perdón de los pecados..., así que es un dogma de fe si está en el Credo, creer que puede uno que no lo vea pero estar están, están, están.

El Señor toma mi palabra para darles un pequeño Mensaje, Él cuando necesita pide prestada la voz y en la conciencia de cada uno que dice lo que a Él le parece que corresponde, ayer habló la Mamá, la Virgen y hoy Jesús quiere decirles algo Él. Desde que llegué a la Capilla creí que no pero ahora me convencí que sí, que Él quiere hablar, estar está siempre pero también quiere decirles algo.

Dice Jesús:

Paz y bien para todos estos hermanos que van venido desde lejos, no tan lejos, muy cerca, cerquita.

Para decirles que los amo tiernamente, que me preocupo por ustedes, los estoy siguiendo a todos los lugares adonde van, estoy delante, detrás, arriba, abajo, derecha, izquierda y soy ...(se dio vuelta la cinta)..., para que todo esto sea bueno, que creas en Mí y me tengas confianza, que realmente sientas todo el amor que hay en Mi alma para vos, tu familia, tus cosas, tus necesidades, tus dramas, tus problemas, tu pasado, porque Yo veo toda las cosas Mis queridos y veo que muchos de ustedes tienen un pasado tan doloroso, tan doloroso pero no doloroso porque han hecho cosas en contra de Mí, no, no, no, el pasado doloroso es justamente porque les fue en la vida no tan bien, tuvieron tantos problemas de todo tipo, porque nacieron en un lugar que tenía tales características, tal vez vuestros padres eran de una forma, es posible que no los hayan amado lo suficiente y entonces se fueron criando de una manera y muchas veces sin todo el amor que necesitaban, sin la paz que hubieran querido tener, han nacido en un hogar y después la vida los golpeó con tantas cosas feas ¿verdad?, se han encontrado a veces con personas, maestros, directores espirituales, personas en general que han jugado con ustedes y cuando les decían que me presentaban a Mí y les llevaban Mi nombre y Mi palabra, les han mentido tremendamente.

Todo aquello que no es orden, armonía, belleza, bondad, humildad, comprensión nunca parte de Mí, tiene que ser así porque Yo no tengo otro idioma que el amor por ustedes, ustedes fueron creados por amor y siguen existiendo y viven en Mi Corazón y en mi vida por todo el amor que les tengo y el amor que les tiene Mi Mamá y todos los Santos que ustedes ven aquí.

Yo comprendo sí, Yo comprendo que la vida no les ha dado lo mejor, sí, pero piensen: tenían personas que estaban cerca de ustedes, algunos que nos los querían, otros no los trataron bien en los empleos que tuvieron, en las cosas que hicieron y todo eso que tienen dentro de vuestra alma Mis queridos Yo lo estoy viendo en este momento, es mucho, es enorme y a veces uno se pregunta, Yo me pregunto y lo converso con Mi Papá y con el Espíritu Santo, cómo algunos pueden mantenerse en pie después de tanto dolor y tantas cosas malas que les pasan.

Por eso, hay que simplificar el camino, no solamente el de uno sino el de los demás porque tanto, todo el sufrimiento a veces tiene la culpa el hombre pero montones de veces los demás se interponen, el espíritu del mal está siempre al acecho, siempre, entonces son tantas las cosas con las cuáles tienen que luchar, son tantos los problemas que tienen que resolver, tengo una especial preocupación por aquellos padres que tienen hijos que no están en buenas condiciones mentales, ni físicas o bien por todas las personas ancianas que ya no pueden valerse por sus propios medios, no es eso lo que Yo quiero en los hombres, habrá que pensar cómo hacer, cómo tendrán que enfrentar la vida, cómo tendrán que luchar incluso qué decirles a los médicos, a todos los que entienden en la vida los problemas de la salud para que lo ayuden a uno a poder vivir muchos años, felices, fecundos, llenos de cosas, es como si uno Mis queridos pactara con la vida, al decir esto les quiero decir con las personas que los rodean, los que están cerca y no tan cerca, como queriendo decir: hagamos las cosas bien, las cuentas claras ¿eh?, no me atiendas bien para saber cuánto puedes amarme, no me sonrías por interés, no me des porque de esa forma mañana tengo que devolverte.

No pacten con la vida, pero más que con la vida con los hombres que le rodean para poder realizar el proyecto que cada uno tiene en su vida que realizar, el proyecto que Yo pensé, más allá de lo que a veces los padres pueden ser, la sociedad, la escuela, los directores espirituales y todos ¿eh?, Mis queridos, Yo los quiero sanos, fuertes, que no sufran y que vivan muchos años. Qué es lo primero que Yo dije en las primeras Revelaciones en este lugar?, cuando dije que todo tenía que ser hecho nuevo me di cuenta que tenía que decirles con toda claridad, los hombres no pueden morirse por enfermedad, tienen que morirse de viejos, es decir cumplir muchos años pero no así mal sino felices, en familia, con seres que le aman a su alrededor, eso es lo que el Padre, Yo y el Espíritu Santo quieren de todos los hombres, que cumplan muchos años felices.

Mis queridos, por muy larga que sea la vida siempre es cortita entonces no desaprovechen ningún día, vivan cada día como si fuera el último día, sin pensar como si fuera el último porque eso les traería dolor pero para aprovecharlo con intensidad, con todo, ¿y de qué forma Mis queridos les digo Yo, Jesús de la Misericordia que pueden aprovechar un día?, lo mejor que pueden hacer es amar, amar a quien tienen cerca, a aquellos que no conocen pero sobre todo a aquellos que conocen y tienen moralmente que amarlos, vuestro esposo o esposa, vuestros hijos, vuestros nietos, vuestros parientes y aquellos que se relacionan con ustedes, sean agradecidos con la gente que les da y también sean generosos con todos, ¿por qué?, porque vos Jesús dirán ustedes, nos prometés un Cielo precioso, sí claro, claro, por supuesto, pero lo que Yo les digo el que vive de una manera ya el Cielo lo tiene aquí, en la Tierra, todos los días, a cada instante, en todas las cosas que hagan.

No sean duros, no sean remolones, inspírense en el Evangelio de hoy o en todas Mis palabras para ser mansos y humildes de corazón como soy Yo ¿eh?, y no se olviden que en las Bienaventuranzas Yo digo: que los mansos poseerán la Tierra, y algunos pensarán: en este momento, sí fácil que es ser manso para que te tomen siempre mal, es preferible porque las injusticias sentirlas en la piel es mejor que cometer injusticias porque Mis ojos están mirando a aquél que padece injusticias y al final de su día o de los días tendrá su recompensa, en él, en sus hijos, en su descendencia. Ustedes vienen, a esta Mi Casa y Yo tengo que decirles esto porque lo que aquí escuchan, ¿saben?, en dos mil años de Cristianismo no se escuchó en tantos lugares; ustedes dirán: pero ¿por qué?, por una razón muy simple, aquí estoy viviendo Yo y Mi Mamá hace doce años y medio que vivimos acá, como digo siempre con la palabra misma, acampamos en este lugar, entonces aquí hay un trato directo conmigo y con Mi Mamá.

Entonces cuando vienen aquí, porque Yo los traigo, no es para que cualquier cosa, no, es para darles bienestar, es para hacerles ver el camino, es para que empiecen a entender las cosas, es para que haya comprensión, respeto, para que no hagan diferencias entre las personas, para que no haya ningún tipo de segregaciones de ninguna naturaleza, otra vida, otra forma de ver todo, es lo que Yo prometí, vamos a hacer un mundo nuevo, algunos me dijeron: bueno pero ¿quiere decir entonces que llegó el final de los tiempos?, noo, faltan milenios para el final de los tiempos pero sí tienen que vivir con toda la plenitud y con todo lo que corresponde en este tiempo que les toca vivir. Ustedes están sentando las bases del Tercer Milenio y les guste o no, lo quieran o no pero ustedes son parte de la historia y se van a acordar por siglos y siglos de cada uno de los que pisaron esta, Mi Casa y la de Mi Mamá, ténganlo muy en cuenta, nadie viene a este lugar y se va como vino, no, no, ya lo he prometido y lo que Yo prometo lo cumplo, de una u otra forma todo empieza a ser diferente, les guste o no, les convenga o no.

Yo los amo, los amo un montón, ábranme el corazón, si no pueden amarme ustedes porque están endurecidos porque la vida y los tiempos difíciles les ha hecho mucho mal abran el corazón que Yo quiero entrar para poder amarlos con toda la profundi

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