• CAPILLA ABIERTA TODOS LOS DÍAS

Mensaje del 08 de Diciembre de 2002

Me resulta muy árido, en algunos, el verlos recitar Ave Marías pensando en otra cosa, no sirve, no vale, hay necesidad de abrir el corazón y que surja de allá, de lo más profundo de el, una expresión de amor que lo abarque todo, ¿cuesta tanto decir alguna jaculatoria?.

Mensaje del 08 de Diciembre de 2002

Habla Artemio:

Hoy es 08 de diciembre, Inmaculada Concepción.

Yo voy a hacer el portavoz de todos ustedes para pedirle a Nuestra Madre todo lo que necesitamos. Voy a tratar de ir leyendo cada uno de ustedes lo que tiene en la mente para decírselo a Nuestra Madre.

Madre Nuestra… a pesar de, de saber todo el amor que me tenés es posible que yo te tenga un poco olvidado, deberías ser la estrella o la luz o el sol o lo que quieras, que durante el día y la noche me esté guiando en todas mis cosas, pero lamentablemente no es así y yo veo que en general te quiero Madre pero… te amo mucho pero… cuando uno ama Madre hay que decirlo porque sino los demás no se enteran y así te pasa a vos también, uno tiene que decirte: te amo Madre, te agradezco todo lo que me das diariamente y en primer lugar te agradezco que me hayas dado a Jesús.

Señora Nuestra…, mirá mis penas, mis dolores, mis angustias, mis tribulaciones, (dije que soy el portavoz de cada uno de ustedes y de todos los hombres que leen estos Mensajes por Internet). Mirá Madre mis penas, y pedile a tu Hijo que, que lentamente vaya borrando todo eso, que no me absorban el tiempo, que no me pongan una venda en los ojos, que no me tapen tu mirada, es decir que aprenda a asumirlas como corresponde que lo haga.

Madre Nuestra…, vos ves mi vida según los años que en cada uno pasó y no sé si estarás conforme como te he tenido siempre en cuenta, pero hoy no quiero pensar en el pasado, hoy quiero empezar de nuevo, quiero empezar realmente de nuevo, olvidá los agravios que te hice, las veces que tuve que acordarme de vos y no me acordé e incluso hasta los disgustos que tuve con vos por muchos motivos y empecemos de nuevo Madre hoy, yo quiero ser un buen hijo tuyo.

Estoy mirando hacia Nuestra Señora que está sentada allí y ha venido sola, es decir yo la veo a ella sola no se si vendrán los otros después.

Hoy quiero empezar de nuevo Madre, quiero que tengamos una relación de Madre y de hijo, que no solamente te llame cuando te necesite sino que siempre estés en mi vida, en todos los momentos agradables o desagradables, lindos o feos, terribles o buenos. Mirá Madre todas mis necesidades, son tantas, mirá las necesidades de quien tengo a mi lado, no sé como es mi vida con quien tengo a mi lado, mi novia o novio, mi esposa o esposo o la ausencia de ellos, etc., no sé si estoy viviendo realmente como a vos te gusta que viva. Haceme Madre tomar conciencia de lo que es sentir el amor, más intenso por los que tengo más cerca y no tanto para con aquellos que están más lejos, pero no por eso menos; perdoná todas mis omisiones, no te digo mis faltas porque la verdad que las cosas que uno comete más que por ser malos es por ser tonto ¿no?, entonces yo te pido disculpas por mis omisiones, es decir por todas aquellas cosas que debí hacer y no hice. Perdoname Señora porque no tomé el ejemplo tuyo de cuando te visita el Arcángel Gabriel y vos le decís: “he aquí la esclava del Señor, hágase en Mi según tu palabra”. Yo soy cristiano, me llamo cristiano ¿pero realmente soy de Jesús Señora?, entonces haceme descubrir todo eso porque no me gusta vivir una vida así a medias, me gusta vivir intensamente, estar siempre bajo tu manto y el de tu Hijo y de todas las cosas que hago diariamente, no tenga nada que reprocharme.

Vos querés Madre que yo sea Santo, es lo que le pedís a cada uno que sea, entonces a pesar de mis limitaciones, a pesar de mis falencias, a pesar de todo lo que me falta haceme ver qué necesito para estar a la altura de lo que vos querés de mi. Ya sé que me queres de cualquier forma pero a todos nos gusta realmente ser un poquito merecedores del afecto, en este caso no de cualquiera sino de la Madre de Dios.

Haceme vivir de una manera en la cual no tenga que reprocharme el día de mañana de haber perdido el tiempo en tonterías, en pavadas y ayudame a asumir mis deberes de mi estado, porque yo no sé si quiero a mis hijos como debiera quererlos, o a quien tengo cerca y a mi lado como debiera realmente amarlos ¿no?, no sé, tal vez lo que yo creo una forma de amor es un perfecto egoísmo pero todavía no me di cuenta.

Haceme entender Madre que soy libre en la medida que los que están cerca de mi sean tan libres como yo sino yo soy un opresor de mis hermanos, eso no quita Madre que todos deben entender que el amor es exigente y que nos pide ciertas cosas que debemos hacer y debemos tener en cuenta nuestro trato con aquellos que amamos.

Estamos aquí delante tuyo, respirando el mismo aire que vos respiras, viendo esos piecitos chicos que como estás sentada muy atrás no tocan el suelo y tu manto es enorme Madre y yo quisiera que…, estar cubierto siempre con él, es decir estar al abrigo de todas las cosas malas para que más allá de mis intereses personales prevalezca los intereses de tu Hijo, el tuyo. Habría tantas cosas para decirte Madre, tantas pero voy a tratar de resumirlo en esto, como decía aquel Santo famoso: “todo tuyo María, todo tuyo María, totus tuus, todo tuyo”, y ayúdame a que cada mañana cuando me levanto y cada noche cuando me acuesto y durante el día, lo tenga presente eso, porque todas las gracias que el Señor pueda concederme pasan a través tuyo, no podemos llegar a Jesús si no es a través tuyo.

Dice Nuestra Madre:

Está muy bien todo lo que dijiste, pero Yo quisiera llevarle a los hombres la seguridad de que a pesar de todo, a pesar del olvido, a pesar de las ingratitudes, a pesar de todo Yo los sigo amando igual, los espero, vaya si los espero, a veces toda una vida porque no crean que todos aquellos que recitan Ave Marías están cerca de Mi, a veces están años luz de Mi, porque no es una cuestión de recitar Ave Marías, sino es una cuestión de que el corazón del hombre se abra y tal vez diga simplemente como vos dijiste recién: “todo tuyo Madre, todo tuyo”, que es de alguna manera hacer transferencia, el niño le dice a su mamá: todo tuyo mamá, es decir el niño cree que es de su mamá y a medida que uno va creciendo piensa que quisiera decirme a Mi lo mismo, pero no se anima, o tiene miedo, o cree que está sucio o que se yo, pero si de Mis entrañas salió el Hijo de Dios y Dios mismo, el Señor de la Misericordia, piensen que también Yo soy la Madre de la Misericordia, en consecuencia estoy dispuesta a hacer por cada uno todo lo que Mi Hijo prometió hacer a través de su Misericordia; ¿y es mucho?, todo, porque Yo no quiero estar solamente alguna vez en vuestras vidas, Yo quiero estar todos los días y a cada momento, sentarme a la mesa con ustedes, desayunar, almorzar o cenar, compartir todas las cosas hasta vuestros actos íntimos, todo quiero compartir.

Me resulta muy árido, en algunos, el verlos recitar Ave Marías pensando en otra cosa, no sirve, no vale, hay necesidad de abrir el corazón y que surja de allá, de lo más profundo de el, una expresión de amor que lo abarque todo, ¿cuesta tanto decir alguna jaculatoria?, como por ejemplo: Inmaculado Corazón de María, ¿cuesta tanto?, si ustedes saben que al decir simplemente eso los Cielos y la Tierra se conmueven porque en la Inmaculada Concepción esta el origen de todo, el Padre manda a su Hijo a la Tierra, me elige a Mi, Yo digo sí y todo se consuma. Entonces aprenden ustedes también a decir sí, no importa como vivieron hasta hoy, no importa, hoy digan sí como Yo le dije al Ángel; ¿sí qué?, “he aquí la esclava del Señor, hágase en Mi según tu palabra”. Es decir, traducido significa: quiero entrar en el proyecto del Señor y que mi autoproyecto personal se convierte en un proyecto del Señor, porque he decidido convertirme en alguien que ama a todos para seguir plenamente con Jesús el camino de mis días, en este peregrinaje por la Tierra que es tan cortito, tan pequeño, comparado con la eternidad.

Cuando Yo me vaya, Artemio les dará un Escapulario de Nuestra Señora del Carmen, no importa si no es el día ese pero todos hablan de Mi, piensen que, quien lleva ese Escapulario sobre sí Yo he prometido muchas cosas maravillosas para quien lo tenga, entre ellas no se olviden que el día de vuestra muerte no pasará un sábado sin que Yo aparezca a rescatarlo, aunque estén en la sombras, en la oscuridad total, además de Santificar la vida diaria, algunos creen que tal vez Santificar la vida diaria es hacerla desabrida, no, cuando sepa que Yo me alegro con vuestras alegrías, disfruto con vuestros buenos pensamientos y aunque Yo no los tuve, también disfruto de vuestros orgasmos.

Que esperan para mirar todas las cosas a la Luz del Señor y Santificarlas a la Luz del Señor. No tenés más tiempo en la noche porque te dormís por cansado, decime: todo tuyo María, todo tuyo, a Mi me alcanza, porque estoy recibiendo una prueba de amor de alguien a quien Yo también amo mucho.

Qué poco pido ¿no?, pero háganlo y como siempre Yo los meceré entre Mis brazos como si fueran bebés de pechos, pero no un día o dos, sino por toda una eternidad.

Amén.

Fundación Jesús de la Misericordia y Corazón Inmaculado de María  |  Aprobada por Res. 139 A - Gob.de Córdoba – Sec. De Justicia – Dir.de Ins.de Pers.Jur.  |  Dirección: 9 de Julio 1162  |  Teléfono: 03537 – 431197 - 2553  |  Justiniano Posse – (Cba.)

Consola de depuración de Joomla!

Sesión

Información del perfil

Uso de la memoria

Consultas de la base de datos