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Mensaje del 18 de Noviembre de 2002

Quise que leyeras este Salmo porque si el que leíste antes era muy bueno, este es mejor y Yo soy así, me gusta hacer regalos a través del tiempo y del espacio vivo regalando cosas, regalando.

Mensaje del 18 de Noviembre de 2002

Habla Artemio:

Hoy es 18 de Noviembre.

¿Que hicieron todos los demás?. No entiendo Señor pero voy a tratar de entender.

Jesús quiere que lea esto, Salmo 103:

"Alma mía bendice al Señor alaba de corazón su Santo nombre.
Si alma mía bendice al Señor y no olvides tantos beneficios de su mano.
El perdona tus pecados y sana tus dolencias.
El te salva de la tumba y te llena de bondad y de gracia.
El te colma de bienes en la vida y como el águila renueva tu juventud.
El Señor hace justicia y da la razón a los oprimidos.
A Moisés le enseño sus caminos. Israel ha visto sus hazañas.
El Señor es compasivo y favorable.
Es lento para enojarse y generoso en perdonar.
No siempre está irritado.
Ni el enojo le dura eternamente.
No se trata según nuestros pecados si nos da lo merecido de nuestras culpas.
Cuando se alza el cielo por encima de la Tierra otro tanto sobresale su amor con los que le temen. Cuanto dista el Oriente del Occidente, tan lejos arroja de nosotros nuestras culpas.
Como un Padre se compadece de sus hijos, así el Señor se apiada de los que le temen.
El sabe de que barro fuimos hecho, El recuerda que somos polvo.
La vida del hombre dura lo que la hierba, florece como la flor silvestre que sobre ella sopla el viento y ya no existe, se ha ido para siempre.
En cambio permanece la Misericordia del Señor, dispuso su salvación para los hijos de tus hijos, para los que son fieles a su alianza que recuerda sus mandatos y los cumple.
El Señor tiene su trono en el cielo y de lo alto gobierna el Universo.
Que bendigan al Señor todos sus Ángeles, sus poderosos servidores siempre atentos a su palabra, que bendigan al Señor todos sus ejércitos, sus servidores encargados de sus ordenes. Que todas las criaturas bendigan al Señor en todos los lugares de su dominio.
"Alma mía bendice tú al Señor."

Dice Jesús:

Quise que leyeras este Salmo porque si el que leíste antes era muy bueno, este es mejor y Yo soy así, me gusta hacer regalos a través del tiempo y del espacio vivo regalando cosas, regalando. Claro, ustedes dirán: ¿entonces uno no se merece lo que tiene?. Si, claro que si, pero sobre lo que se merece a Mi me encanta regalar y si adquieren ustedes también esa costumbre, como decían antes: ese hábito de regalar, ¿y qué?, una sonrisa, una palabra de aliento, es decir que nadie se acerque a vos sin irse con una mirada, una palabra, un gesto, todo. A eso me refiero cuando le digo al hombre que sea alguien que viva regalando cosas, el que regala siente placer al regalar y no espera retribución. Por eso el hombre debería entender que todo lo que haga debería ser un regalo a los demás, porque si espera una retribución entonces ya no está regalando. Hablaron de hábitos, fórmense el hábito de regalar. No hace falta que sean cosas materiales, incluso son las que menos importan, lo que importan son todas las cosas espirituales, por ejemplo: si hay alguien apenado, pues bien hay que acercarse a él para ver hasta que punto uno es capaz de borrarle la pena; si alguien tiene tristeza, pues bien acercarse a él para ver hasta que punto uno sabe regalar cosas que quitan la tristeza.

Mi mensaje de hoy es este: regalen siempre, incluso regalen a quien no se lo merece, por supuesto a quien se lo merece pero el regalo a quien no se lo merece produce un impacto muy grande y le da al hombre una dimensión distinta de las cosas, pero caramba si no le quiero ni le amo, ¿cómo es que me regala?, ¿mmm?.

Es decir el hábito de regalar tiene que hacerse tan, tan profundo en ustedes que no solamente regalen cosas, regálense ustedes, vayan adquiriendo el hábito, de eso hablaron, ¿mmm?, de regalase ustedes. ¿Es lo mismo que decir darse?, si casi. ¿Es lo mismo que decir ofrecerse?, bueno más o menos. Claro ofrecerse, uno ofrece, no sabe si el otro toma; pero el darse, uno da y entonces el otro se ve casi en la obligación de tomar porque por una parte no puede despreciar siempre. Acostúmbrense a regalar. Regalen siempre; y sobre todo no aquello que les sobra sino aquello que los otros necesitan y para cada persona los regalos tienen que ser diferentes, hay quien se siente muy bien con regalar una mano sobre el hombro; hay quien se siente muy bien regalando, que le regalen una sonrisa; hay quien experimenta una alegría sin límites cuando ve que aquel que menos importancia creía que le daba es el que más le esta regalando cosas y regalen también, como dice el Evangelio, sin que la mano derecha sepa lo que hace la izquierda, ¿mmm?, pero regalen, no sean regaladores de cosas materiales, aunque si es necesario háganlo, pero Yo me refiero a todo lo demás. ¿No es acaso Mi enseñanza diaria?, ¿no me regalo Yo todos los días en Mi cuerpo y en Mi sangre en la Santa Misa?, ¿no me regalo Yo a cada instante ofreciéndoles a los hombres todo?, aprendan de Mi que soy regalador por excelencia.

Aprendan y encuentren en hacer un regalo una satisfacción muy grande, tal vez el que regala o da se siente tanto o más bien que el que lo recibe. No, no es cuestión de exagerar porque si uno sonríe demasiado puede que no caiga tan bien, es decir en todo hay que encontrar el justo medio entre el exceso y el defecto, el justo medio en que nos obra regalar. Aunque vos decís que el exceso de amor no echa a per…, el exceso de azúcar no echa a perder los dulces pero algunos dicen que le empalaga. El exceso de amor nunca está demás, pero algunos quieren pedirlo, no que uno se los de tan fácilmente. Es una extraño juego este del regalar y del dar, un extraño juego que también hay que ser habilidoso para hacerlo porque para regalar o para dar hay que ser oportuno, justo. Es decir ni más ni menos de lo que corresponde, ¿mmm?.

Voy a ser claro, si vas a consolar a la viuda tenes que ser medido en alentarla no sea cosa que el aliento sea más grande que la pérdida; si alguien necesita afecto, sea quien sea, dale el necesario para que viva muy bien pero no te excedas porque a veces cuando uno se excede en el afecto puede producir un efecto contrario de lo que uno pensó. Es también una virtud encontrar el justo medio entre el exceso y el defecto, si, el justo medio. Esta expresión es tan vieja, tan vieja, no estoy diciendo ninguna cosa nueva hoy pero el repetir cosas viejas hace falta a veces porque la verdad es una y el que quiso ver tuvo la verdad hace veinte siglos atrás como ahora y el que no pueden pasar los Siglos que quieran sin ver.

Por eso en cada caso hay que ubicarse, en eso también hay que ser habilidoso. El dar de más produce desconfianza, el dar de menos produce irritación. Te dejo para vos que busques el término justo, ni demasiado ni muy poco. Es lo que vos decía a veces, si malo es el haragán malo también es el que hace de burro. Eso es muy cierto. Ahora es una virtud no muy común encontrar los términos medios justos. El que los encuentra tiene hecho más de la mitad del todo.

Se corta la grabación del lado A del cassette y continúa el lado B ....

Normalmente quien encuentra el justo medio tiene todo asegurado, porque si habla ni dejará con las ganas ni cansará, si ríe motivará al otro para reírse también sin que le haga perder la cordura, si está triste con el triste hay que buscar el justo medio porque no sea cuestión de que vayamos a consolar a alguien y después tengan que venir a consolarnos a nosotros. Pídanlo como carisma el saber dar el justo medio sin exceso y sin defecto. ¿Es lo mismo que discernimiento?, no, el discernir es entender las cosas realmente por donde van pero aquí estamos hablando de la dación, del regalo. Entonces como les decía pídanlo como carisma del Espíritu Sano, saber regalar, saber dar con corrección. En todos los ordenes y para todas las cosas, en todos los días y a cualquier hora, en todos los momentos y a cada instante.

Espero que el mensaje de hoy haya sido práctico porque siempre parto de la base que lo que Yo digo quiero que resulte eficaz para edificar la vida ¿eh?, sino ¿para qué?. Ustedes aman la vida, ámenla mucho más, porque el arte de regalar y de dar también se aplica para uno mismo, ¿cómo no te vas a regalar el tomar Mi cuerpo los Domingos en la Santa Misa?, ¿cómo no te vas a regalar, si tenes un hijo, disfrutar de su risa?, ¿cómo no te vas a regalar si aceptas algo que te dan?, porque Yo insisto siempre: "ámense unos a otros como Yo los he amado" pero eso no quita que ustedes tienen que amarse también, ¿por qué?, porque son una creatura del Señor, están hecho a Mi imagen y semejanza y cuando se miran el espejo desnudos o vestidos díganse: todo esto me lo ha dado el Señor, Él lo pensó antes que yo, Él pensó mi cuerpo, pensó mis cosas, pensó todo Él entonces yo debo quererlo, yo debo cuidarlo, yo debo amarlo, no debo exponerlo sin necesidad. He sido claro Mis queridos ¿no?, porque usé la palabra regalar en vez de dar, porque normalmente está más pegada en ustedes la palabra regalar que dar, tal vez es una tontería, pero en todo caso regalen todo lo que puedan y más de lo que puedan y regálense ustedes también y regálense para ustedes también, ¿mmm?.

¿Y cómo no me van a regalar a Mi alguna alabanza?, ¿mmm?. Yo también tengo Mi corazoncito que está esperando de cada cristiano una alabanza. Vos por ejemplo hace un tiempo que te la pasas diciendo: Jesús en vos confío e Inmaculado Corazón de María, en los momentos en que ya te estás durmiendo o en muchos momentos. Cuando decís: Jesús en vos confío, estás diciendo si por supuesto que pones todo en Mis manos, pero al mismo tiempo me estás regalando la confianza de que Yo puedo poner en tus manos, que Yo te tengo en cuenta. Si decís Inmaculado Corazón de María le estás regalando a Mi Mamá y recordándole que ella es la Madre del Hijo de Dios y Dios mismo. ¿La alabanza es un regalo?, y si también pero quise usar hoy un mensaje con esa palabra regalar, tienen que ser felices regalando y más felices aún cando se regalan ustedes, siempre, a cada momento. A cada momento pueden decir: Señor este soy yo creado a tu imagen y semejanza, me regalo a vos Señor para que hagas de mi lo que quieras. Me llena de gusto eso de que Yo haga lo que quiera porque tenes la confianza de que Yo siempre quiero lo mejor. Siempre quiero lo mejor para todos.

Amén.

Fundación Jesús de la Misericordia y Corazón Inmaculado de María  |  Aprobada por Res. 139 A - Gob.de Córdoba – Sec. De Justicia – Dir.de Ins.de Pers.Jur.  |  Dirección: 9 de Julio 1162  |  Teléfono: 03537 – 431197 - 2553  |  Justiniano Posse – (Cba.)

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