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Mensaje del 22 de Agosto de 2001

Es decir, todas las veces que dijiste Inmaculado Corazón de María ahora es un alma que sale del Purgatorio y esto que le doy, esta piedra es una, es la gracia por la cual la persona sale de ese lugar.
Mensaje del 22 de Agosto de 2001

Habla Artemio:

Hoy es 22 de Agosto, el día de María Reina.

No sé si voy a poder habar muy bien pero voy a intentarlo.

Yo estoy viendo un bosque muy tupido y en medio del bosque hay un camino bastante ancho, a los costados del camino se nota que hay pinos, de todas clases y comienzo a ver desde muy lejos como un puntito que avanza por el camino. El Cielo tiene todos los colores que ustedes puedan imaginarse, rosados, rojos, rojos y azules, todo tipo de colores, que se conjugan y se conjugan con los árboles y al pasar el color detrás de los árboles es todo un mundo de colores y ese puntito se va acercando más y más, más. Da la impresión que es una carroza pero no como la que estamos acostumbrados a ver nosotros, es un lugar donde está sentada Nuestra Señora, cuando esté más cerca les daré más detalles y traen a esa carroza Ángeles, Ángeles de todos los tamaños, algunos más grandes, otros más chicos, otros revolotean.

Viene avanzando, cuando uno dice carroza parece que dice tirada por caballos pero no, no, es como una carroza sin ruedas y sentada atrás, la parte de atrás está la Virgen, entre ropas muy esponjosas, no sé como se llama: organza, gasa, que se yo, no sé como se llama. La Virgen tiene una corona llena de piedras preciosas y tiene en la mano un bastón fino y en la punta del bastón, grande como una naranja más o menos, otro montón de piedras preciosas, la mano de la Virgen está debajo de ese montón de piedras preciosas.

Viene avanzando lentamente, los Ángeles entonan cánticos que son prácticamente incomprensibles la letra que dicen pero es como de una alegría total.

El camino no es de pavimento ni es de tierra, no sé de qué es, es como de una espuma, una espuma con un montón de brillos, sigue avanzando, la Virgen tiene el rostro sonriente, se sostiene con las manos a los lados y los tonos de la Virgen son rosado el vestido, el manto celeste, pero tiene como una, en el cuello, como se usaba antes, así levantado arriba, como usaban las reinas.

Ahora, empiezo a ver que el camino no está lejos de una profunda escalera donde están todas las almas en la oscuridad, ahora que está más cerca la Virgen tiene canastos alrededor de ella, parecen como si fueran de mimbre, lleno de piedras preciosas de todos los colores que puedan imaginarse.

Está, se acerca triunfante, ya diría que está entre nosotros, entonces todo esto se ha llenado de Ángeles, que van y vienen, van y vienen, cantan pero no se pierde de vista esa escalera profunda que llega hasta allá abajo. María se detiene en ese lugar, toda la carroza como tapizada de la misma tela que tiene ella el vestido, veo colores celestes, rosados, blancos y además de piedras preciosas en los canatos hay flores, flores blancas, pero no parecen naturales, parecen de tela. El espectáculo es maravilloso porque todo acá dentro se ha transformado, atrás todavía se ve el camino pero Nuestra Madre ha ocupado ese lugar, ahí está, está toda sonriente y feliz con una corona enorme de piedras, engarzadas en oro todo.

Ahora la Madre se acerca allí y como no hay paredes, nada, se acerca a ese lugar, ahí y todos los vestidos que tiene son tan anchos, tan grandes que parecería que ocupa todo, está como en una nube no, pero, un poquito de niebla, entonces ahora que hace la Virgen, me mira a mí y me dice…

Dice la Virgen María:

Todas las veces que dijiste Inmaculado Corazón de María o alabado seas Inmaculado Corazón de María, por cada una vez que dijiste Yo fui amontonando una piedra preciosa de la que estoy toda rodeada y llena y tiene Mi corona, una piedra por cada vez que dijiste: alabado sea el Corazón Inmaculado de María o Corazón Inmaculado de María y además las horas que dormiste aquí anoche después de rezar hasta las tres de la mañana, pero vos te dormiste diciendo: Inmaculado Corazón de María y Yo aunque vos dormías seguía recibiendo esas palabras.

Te digo esto para decir que cada vez que dijiste Mi nombre Yo fui amontonando piedras preciosas, esas piedras preciosas es todo lo que ves de tantos colores.

Habla Artemio:

Entonces María toma a cada una de esas piedras y la va entregando a los que esperan en la escalera.

Dice la Virgen María:

Es decir, todas las veces que dijiste Inmaculado Corazón de María ahora es un alma que sale del Purgatorio y esto que le doy, esta piedra es una, es la gracia por la cual la persona sale de ese lugar.

Habla Artemio:

Los Ángeles ayudan también a repartir piedras porque son tantas, también se saca la corona llena de piedras y tiene perlas también y se va desarmando la corona, ella queda sin corona y las piedras y las perlas también las va entregando, las va entregando y todos los que reciben una piedra hacen ese trabajo y se van para allá.

Cuántas piedras, cuántos brillos, cuántos colores, los Ángeles, los Arcángeles también reparten, lo hacen con mucha rapidez. La escalera se ha llenado de personas esperando que le den su piedra o su perla y todos ordenadamente ascienden así, van hacia allá adonde está el Padre.

Siguen repartiendo, siguen repartiendo, cientos y cientos. Nuestra Señora dice…

Dice Nuestra Señora:

La misma cantidad de alabanzas que hiciste entre el lunes, martes y miércoles, la misma cantidad de piedras y perlas.

Habla Artemio:

Siguen repartiendo, repartiendo, todo ordenado, todo silencioso, pero los Ángeles cantan cosas hermosas, indescriptibles, todavía se ve el camino largo entre pinares y también se siente perfume.

Ya los Ángeles y los Arcángeles y los Querubines y las Potestades están terminando de entregar las piedras y las perlas.

De todos los que salieron no veo a nadie conocido, mejor dicho sí, veo a un conocido, a dos. El lunes los he visto tan, tan mal y ahora están tan, tan resplandecientes.

Se va borrando el camino, la escalera porque ya han pasado todos los que tenían que pasar y Nuestra Señora se sienta en el sillón, ya no tiene más corona y sus vestidos son todavía lindos, muy lindos.

Ahora tengo que leer la palabra.

Señora, yo haciendo lo que hacía, así tan simplemente y tan yo diría mecánicamente no creí que tuviera tanto valor para vos, pero por lo que veo ustedes tienen una forma de medir las cosas distinta a nosotros, además como estás mirando nuestras intenciones se ve que eso lo multiplica, a veces me da un poco de temor Madre el pasarme de vueltas pero yo digo: no, si vos lo querés es porque así debe ser.

Te agradezco Madre que esa persona haya salido de la oscuridad y su señora porque fue tan fea la imagen que vi de ellos. En un momento me pareció que dudabas que si ella salía o no salía, parecería como si te hubieras tomado de él para que ella saliera, son comentarios que te hago Madre, nada más.

Dice Nuestra Madre:

Cuando los que lo hacen dicen: Inmaculado Corazón de María o alabado sea o como lo digan, ¿saben qué están diciendo?, de allí la tremenda importancia que tiene, ¿saben qué están diciendo?, están consumando la redención del hombre, porque en esa Inmaculada Concepción es cuando Yo le digo sí al Padre para que nazca Jesús y esto el Padre lo venía preparando desde hace tantos, pero tantos años, entonces por amor a todos decide por fin enviar a su Hijo y en el sí que Yo doy al Ángel, al Arcángel empieza a consumarse la redención de los hombres, de ahí la importancia de esa invocación.

Es decir, en ese momento se consuma todo, de ahí el peso tan grande que tiene, es decir la importancia tan grande que tiene, eso quiero que entiendan, el Padre ama tanto al hombre que decide mandar a su Hijo para abrir las puertas del paraíso y se encuentra con una mujer que dice sí: hágase en Mi según tu palabra.

¿Ven la importancia de esa expresión?, en adelante ya nada será igual, nada, porque el amor del Padre es tan pero tan grande que lo concreta en Jesús en Mi vientre, por eso es la expresión más grandiosa que pueden pronunciar, por eso Yo les dije ya hace muchos años: cuánto me gustaba el Magnificat porque puede resumirse prácticamente toda la Sagrada Escritura en el Magnificat: “Mi alma engrandece al Señor y se alegra Mi Espíritu en Dios Mi Salvador porque fijó los ojos en la pequeñez de su esclava”.

Y esta noche Mis queridos, aunque ya los son pero quiero … (se dio vuelta la cinta)…, Yo también quiero hacerlos esclavos, maravillosa esclavitud, entonces a todos los presentes los hago esclavos y hagan de cuenta que dicen conmigo: he aquí la esclava del Señor.

Tengan en cuenta que esta participación que les doy los hace tan, tan grandes, porque ustedes también pueden decir el Magnificat pero no como lo decían antes sino como lo dije Yo. Ustedes tal vez dirán: es una treta esta de tomarnos así para hacernos esclavos, no, se sobreentiende que si están aquí y han participado de todo esto, esto ustedes lo quieren, no es una imposición, sino que ustedes lo quieren.

Ahora, quiero decirte también algunas palabras referente a lo que decías al comienzo, cuando de alguna forma hacías observaciones respecto a lo que habías oído y te sentías un poquito mal porque te daba la impresión de que estabas como criticando o algo por el estilo, no, nada de eso. Cuánto tiempo pierden las personas en cosas casi tontas dejando de lado lo esencial, está bien lo que pensaste, no hacía falta más de veinte palabras para decirle a todos: hoy es el día de María Reina, ofrezcámonos a ella y todo lo que podría aconsejarles que ella lo ponga en vuestra mente pero el hombre habla y habla y habla más de la cuenta, no es malo reaccionar ante la tontería humana y además no se hace ningún escándalo por ese tipo de reacción sino directamente uno lo piensa.

Por eso, salvando lo esencial de la Misa todo lo demás es como si descendieras enormemente, no por nada, no por menosprecio a ellos sino porque estás acostumbrado a escuchar otro idioma, por eso Mi Hijo te autorizó a mirar las Misas por televisión, porque hablan un idioma diferente que a vos te complace y además son todas personas muy ilustradas que van aportando tantos datos a los que uno ya tiene, es por eso.

Esto que querés hacer en tu casa podés hacerlo y vale, si querés ir allá también vale pero tenés que poner en práctica la virtud de la paciencia y aceptar todo naturalmente, no te sientas mal, para nada, no te sientas mal.

Estoy muy orgullosa de ustedes, de todos ustedes, estoy muy orgullosa, porque me aman, porque me ubican en el lugar que debo estar y dijimos que la humildad era ni más ni menos que decir lo que es, por eso Mi presencia de hoy como María Reina con la corona que a vos te llamó la atención pero que después esa corona se fue diluyendo porque todas las gracias que había en ella fueron repartidas.

Si los hombres entendieran con qué poquito se puede hacer tanto, pero también hay que tener en cuenta una cosa, que me parece que vos no la tenés en cuenta, tenés que darte un poco de descanso, porque es maravilloso alabar las veinticuatro horas del día pero la mente humana necesita un respiro y hacer algo diferente, incluso después las alabanzas tienen más sabor, pero esto es prácticamente decirte algo, no sé si inútil o sin necesidad porque, porque vos tenés tu forma de ser que no, no es tan simple y tenés que pensar que si a veces alguno te mira de alguna forma especial es que todo lo tuyo, a través de los años, fue arrollador y entonces ante una mirada un poco, bueno, no tan normal, es por temor, vos infundís un poco de temor, sos como un objeto Sagrado que no se toca fácilmente, entonces vos infundís un poco de temor y cuando ves que alguien a lo mejor te esquiva o algo por el estilo pensá en todo esto que te estoy diciendo, no lo tomes a mal, no lo tomes a mal, nada tomes a mal, porque incluso si alguien quisiera ofenderte, que no creo, no lo logra, porque inmediatamente tu mente transforma la ofensa en alabanza, al contrario, quien te ofendiera te hace un favor, porque vos usás eso para montones de obras y lo más importante es que siempre te considerás al margen de la obra, nunca protagonista.

Entonces ¿qué mal puede haber?, pero por otra parte hay necesidad de saborear a veces algo que uno hizo porque si bien actuó la voluntad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, pero quien hizo la opción y puso su libertad para hacer algo fuiste vos. Valga esto para todos los que están presentes.

Estás como abatido, es lógico, después de ver salir del Purgatorio o mejor dicho: de la oscuridad a tantas almas uno no puede estar de otra manera, no se puede estar de otra manera, es demasiado pero no te preocupes, no te quedes esta noche haciendo alabanzas, acóstate y dormí.

Todas estas cosas que te digo a vos deben ser tomadas para todos porque la Virgen si bien puede hablarle a alguien en especial estas palabras deben aplicarse o pueden aplicarse a todos.

Cuánto te gustaría verme en una estatua o en lo que sea así como estoy hoy con estas ropas vaporosas que indican más espiritualidad pero conformate.

Sigan haciendo todo lo que hacen porque está bien y además tómense la libertad necesaria como para ser creadores, ser innovadores en las formas de oraciones para conmigo o la Trinidad, acuérdense siempre que tanto la Trinidad como Yo, los Santos, lo que observamos detenidamente son las intenciones, es la actitud que se tenga. Por ejemplo, se oye el repiqueteo de ese balón en el suelo y tal vez dirían: no, no debe hacerse porque tal vez sea una irrespetuosidad a la Madre de Dios, para Mí ese repiqueteo es una hermosa melodía porque la produce un niño y ¿acaso no les ha dicho Mi Hijo que si no se hacen como niños no van a entrar en el Reino de los Cielos?.

Seguiría hablándoles toda la noche pero al tomar tu voz te estoy agotando demasiado, tengan todas Mis bendiciones, las bendiciones de la Trinidad, estén en paz, al decirles así no es una orden sino que es una expresión de deseo Mía para desearles que estén en paz porque de alguna forma la paz es felicidad y tanto la Trinidad como Yo queremos que sea, al menos, tengan momentos felices y eso no es difícil conseguir cuando se vive así espontáneamente como se abre una flor o germina una semilla.

Los amo, no les queden dudas de ello y al decirles así les estoy asegurando Mi protección y amparo permanente.

Amén.

Fundación Jesús de la Misericordia y Corazón Inmaculado de María  |  Aprobada por Res. 139 A - Gob.de Córdoba – Sec. De Justicia – Dir.de Ins.de Pers.Jur.  |  Dirección: 9 de Julio 1162  |  Teléfono: 03537 – 431197 - 2553  |  Justiniano Posse – (Cba.)

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