• CAPILLA ABIERTA TODOS LOS DÍAS

Mensaje del 09 de Noviembre de 2001 (2º)

¿Qué ha pasado en el mundo, Mis queridos?. ¿Qué es lo que ha pasado que las cosas se valoran tan poco, sobre todo la vida?.

Mensaje del 09 de Noviembre de 2001

Dice Nuestra Madre, la Virgen:

No puedo hablar de otra cosa que no sea del mismo tema que habló Mi Hijo. Hay una tradición que expresa que Yo cuido a los niños que son abortados. Porque no sé si ustedes saben que esos niños se crían, de este lado se crían, y llegan a tener doce, quince años, y pasan a estar en un estado de plenitud y gozan eternamente de la Luz del Padre, siempre que sean bautizados.

Ustedes se preguntarán por los todos los niños chiquitos que mueren y pertenecen a otras religiones, se preguntarán quién se encarga de bautizarlos. Cada uno, en su religión tendría que hacer el bautismo de esos niños porque son personas y mientras eso no ocurra quedan a disposición de la Misericordia del Señor.

¡Cuánto, Mis queridos, les falta a los hombres para valorar la vida!. En general los hombres no valoran la vida. No la valoran en un vegetal, en un animal y mucho menos todavía en los hombres, si no fuera así lucharían muy fuerte para mantener y llevar adelante el acto que realizaron.

¿Cómo será posible, me pregunto Yo, hacer tomar conciencia a esos hombres que gobiernan los países en dónde es legal matar a los niños aún no nacidos?. Porque si lo toman como algo tan natural llegará el momento en que tomarán como natural también destruir a los ancianos o destruir a aquellos que no están plenamente normales. Es decir, hay un paso nada más entre la legalización de la muerte de un niño aún no nacido y la destrucción de aquellos seres que ya no producen porque son ancianos.

Les hablo de esto, Mis queridos, porque están viviendo en un valle de lágrimas pero ustedes lo han convertido en eso. En algunos países la muerte de los ancianos también está legalizada, o de aquellos que tienen enfermedades terminales. En lugar de buscar personas que los atiendan y que los ayuden a salir de su enfermedad, aceptan la decisión de alguien que no es racional porque el hombre con mucho dolor no sabe qué está diciendo.

¿Se han dado cuenta, Mis queridos, de todo lo que vale la vida? ¿Se han dado cuenta de que Mi Hijo está en la cruz por cada uno de los seres humanos? ¡Por cada uno de los seres humanos y también por cada uno de los que estamos nombrando!. Entonces habrá que pensar en toda una escala de valores donde la vida tenga un valor más grande que el que ahora se le da.

¿Por qué, digo Yo, tanta preocupación por las guerras en donde al menos se le da al enemigo la oportunidad de defenderse, mientras que a un niño en la panza de su madre no se le da ninguna oportunidad para hacerlo ?. En vuestras oraciones cotidianas, hagan que se conmuevan los hombres para que no destruyan a los que aún no han nacido. Que no los destruyan nunca, no solamente a los que no han nacido sino también a los que ya están viejos y enfermos.

¡Nada justifica el abandonar a un anciano!. Porque hay otras formas de eutanasia, hay otras formas de destruirlos. Si bien hay lugares en donde los cuidan y les dan todo lo que necesitan, también es cierto que hay montones de lugares en donde los ancianos languidecen hasta morirse. Entonces habrá que empezar desde pequeños a que los niños valoren la vida. ¡Hay que hacerles valorar la vida de los ancianos! ¡El anciano tiene que volver a ocupar dentro de la sociedad un lugar que en otros tiempos tuvo!

Pero dentro de esta sociedad en la que prima una escala de valores en la que todo lo material es más importante, pues bien, el hombre antes de decidir su vida deberá pensar: "con mi decisión ¿podré seguir atendiendo a mis padres como corresponde? " .

¿Qué ha pasado en el mundo, Mis queridos?. ¿Qué es lo que ha pasado que las cosas se valoran tan poco, sobre todo la vida?.

Además, quiero agradecerles a todos los médicos que se preocupan por sanar a los enfermos, pero no tengo nada que agradecer sino reprochar a aquellos que porque creen que las enfermedades son incurables ese hombre tiene que morir. ¡Es como una muerte por decreto!. ¿Qué puede saber un médico de cuándo un hombre va a morir?. Y por otra parte es ignorar las reglas elementales de la naturaleza porque en cualquier momento un cuerpo enfermo puede girar ciento ochenta grados y recuperarse. ¿Qué les hace pensar a algunos médicos que ellos tienen la razón cuando dicen y aseguran los días que le quedan de vida a una persona porque tiene tal enfermedad?.

Como ven, Mis queridos, todo está tan trastornado que hay que revisarlo de nuevo, ¡todo de nuevo!. Yo me paseo a veces por las casas de altos estudios en donde se forman profesionales en todos los niveles, ¡y qué lejos que está el hombre, Mis queridos, que lejos está de todo!. ¡Qué poco se valora a la vida!. El hombre, en lugar de corazón, ¿qué es lo que tiene?. ¿Cómo se puede seguir viviendo cuando se ha cometido una injusticia de ese tamaño, de esa magnitud?.

Quiero usar un ejemplo de algo que te pasó hoy. ¿Has visto cómo un pájaro, porque debe hacer su nido, se fue enredando de a poco en un hilo con tan mala suerte que terminó ahorcado?. Vos pensaste "aquí se ha alterado la naturaleza". Esto, que es casual, conmueve también los cielos. Dirán los demás "¿la muerte de un pájaro puede conmover los cielos?". ¡Sí, señores!. Todo lo que sea injusto conmueve los cielos porque se rompe ese orden que el Padre imprimió en todas las cosas cuando Él, en el séptimo día, al contemplar todo vio que todo lo había hecho bien, con orden.

¡Mis queridos, habrá que volver a plantearse todo de nuevo! . ¡Así como está todo no puede seguir!. En la economía del universo, tanto se conmueve la naturaleza por un simple pájaro que muere, una planta que se seque pero especialmente un niño que no puede terminar su vida o un enfermo al que directamente se le legaliza su muerte porque dicen que sufre una enfermedad incurable o los ancianos a los que se destruye en forma disimulada y "buena " para la sociedad, como son los hogares de ancianos.

¿Han visitado alguna vez algún hogar de ancianos?. Háganlo, Mis queridos, y después conversamos sobre el tema. Por supuesto que hay casos especiales en que los padres están enfermos y no es posible atenderlos porque hay niños en la casa y se impresionan mal, ¡pero hay casos y casos!. ¡Ustedes saben muy bien a qué me refiero!.

Amén.

Fundación Jesús de la Misericordia y Corazón Inmaculado de María  |  Aprobada por Res. 139 A - Gob.de Córdoba – Sec. De Justicia – Dir.de Ins.de Pers.Jur.  |  Dirección: 9 de Julio 1162  |  Teléfono: 03537 – 431197 - 2553  |  Justiniano Posse – (Cba.)

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