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Mensaje del 17 de Enero de 2002

Voy a contestar con un argumento que se aplica a todo, y como dijimos tantas veces, la vida en estos tiempos es lo que menos se cotiza.

Mensaje del 17 de Enero de 2002

Dice Jesús:

Veo que hay una preocupación por todas las cosas que ocurren en el Mundo, comenzando por la familia que es la base de la sociedad y siguiendo por todas las instituciones, por todo lo que está "organizado".

Voy a contestar con un argumento que se aplica a todo, y como dijimos tantas veces, la vida en estos tiempos es lo que menos se cotiza.

Hay varios motivos fundamentales que han torcido mucho las cosas, uno de ellos es el consumismo, haciendo creer a las personas que valen por lo que tienen y no por lo que ellas pueden ser en sí mismos. Parecería que todo el mundo quiere tener, amontonar cosas, aparentar con un mundo que valora eso nada más. Van cambiando la escala de valores en base a cómo viven. No agoto el tema, quiero despertar alguna inquietud.

Otro motivo es el subjetivismo, quiero decir "el hombre es la medida de todas las cosas", es decir todo vale si yo así lo veo, y elaboran la forma de vivir en base a esto, más allá de la ley moral, del pensamiento ordenado, sin importar "el otro" en lo más mínimo. Por supuesto que debemos tener un pensamiento autónomo, pero no para obrar de cualquier forma.

Otros se manejan con una forma de escepticismo, es decir no creen en nada, el amor no existe, o se puede comprar de alguna forma, Dios, el más allá no existen; tampoco creen en parámetros para medir nada, la vida es negativa y nunca se le puede creer a nadie, incluso en el fondo no creen en sí mismos.

Hay otra forma de vivir que arraiga fuerte en las personas y es el eclecticismo, ustedes dirán que el Señor está usando términos difíciles, es cierto pero los aclaro. Esta forma de vivir consiste en tomar de todas las formas de pensar y de vivir lo que más conviene y contribuye a hacer una escala de valores de remiendos, totalmente incoherente.

En general se ve que el hombre es incapaz de amor y en consecuencia es incapaz de Dios.

Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como así mismo, resulta un cuento chino en estos tiempos.

A todo lo que dijimos agréguenle el orgullo, la soberbia, el egoísmo y así encontrarán al hombre en medio de un desierto dónde no encuentra ningún paradigma y todo se le vuelve relativo. Así terminan alienados de tal forma que recurren a la ciencia y allí no encuentran solución. El gran drama de nuestro tiempo, en general, es que falta Dios. Así nos encontramos con hombres que ponen en primer lugar sus intereses y después o no, los intereses de su familia, grupos, sociedad en general. Esto vale para todas las estructuras sociales y en todos los órdenes.

Cuando el hombre no tiene o perdió el timón en su vida espiritual, todo es un caos y es una cuestión de tiempo para que todo se desbarranque.

Entonces es necesario, modelos, ejemplos, que nos trasmitan ideas-fuerza. Estamos, Mis queridos, en un tobogán, en un callejón sin salida. Nadie quiere a nadie, ni nadie se quiere a sí mismo.

Repito que hablo a nivel general, ya hay ejemplos valiosísimos.

Nunca como ahora está de moda ser cristiano, a menos de nombre, y según también las enseñanzas de tantas doctrinas orientales, haciendo una mezcla tremenda. Por ahí se encuentran cristianos más o menos ilustrados que dicen creer en la reencarnación, por ejemplo.

Reflexionen todo esto. El hombre debe encontrarse consigo mismo y encontrarse Conmigo. Yo tengo una tremenda necesidad, que los hombres sean felices y es necesario que el hombre llegue a amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo. Así podrán sacrificar muchas cosas personales para que su familia, sus hijos, amigos y sociedad en general sean felices.

Este mensaje va completando otros mensajes; en el fondo quiero decir: abran el corazón a Mi amor y todo se ordenará.

Amén.

■ Fundación Jesús de la Misericordia y Corazón Inmaculado de María  |  Aprobada por Res. 139 A - Gob.de Córdoba – Sec. De Justicia – Dir.de Ins.de Pers.Jur.  |  Dirección: 9 de Julio 1162  |  Teléfono: 03537 – 431197 - 2553  |  Justiniano Posse – (Cba.)