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Mensaje del 04 de Febrero de 1999

Tienen a vuestro alcance el Espíritu Creador que les dirá exactamente todo lo que ustedes quieran saber, el gran desconocido de estos dos milenios, el Espíritu Santo tienen que por fin darle un lugar en vuestro corazón para que Él les ilumine en todas las cosas importantes, en este caso las Revelaciones Personales y los Mensajes.


Mensaje del 04 de Febrero de 1999

Habla Artemio:

Ven Señor Jesús a dar tu Mensaje Señor, ven Señor ven, te esperamos Señor. Jesús está allí en la puerta y ya entraron también todos los demás aunque ya había venido esta mañana cuando había una persona enferma, habla Señor que tu siervo escucha.

Dice Jesús:

Esos Mensajes que están sobre el escritorio y que te dicté van a producir una verdadera tormenta, pero debe producirse esa tormenta. Es decir, no les caerá muy bien todo lo que les digo pero saben que lo hago amándolos.

Antes de decir cosas que sirvan para todos quisiera decirles a ustedes que están aquí presente que Yo los tengo especialmente en cuenta, que me preocupo de todas vuestras preocupaciones, que todo lo que de una u otra forma les preocupa a ustedes me preocupa a Mí, entonces tengan confianza y tenga esperanza porque Yo conozco más los problemas que ustedes tienen que ustedes mismos. Quédense en paz, se los repito, quédense en paz que Yo me ocuparé de todo.

Mi Mensaje de esta noche es el siguiente, los hombres de todas las latitudes, de todas las jerarquías, de todos los lugares donde vivan, trabajen o sean funcionarios les digo: no sean tan crédulos en creer cualquier cosa, pero cuando alguien habla de Revelaciones Personales no tienen ninguna obligación de creer nada pero pídanle al Espíritu Santo que en cada caso les diga si esas apariciones, si esos Mensajes son reales, verdaderos y si realmente hay una participación del Señor en todo esto. Tienen a vuestro alcance el Espíritu Creador que les dirá exactamente todo lo que ustedes quieran saber, el gran desconocido de estos dos milenios, el Espíritu Santo tienen que por fin darle un lugar en vuestro corazón para que Él les ilumine en todas las cosas importantes, en este caso las Revelaciones Personales y los Mensajes.

Ya les expliqué por qué estos Mensajes en la tercer parte son cortos, porque a pesar de tener pocas palabras son sumamente densos, sumamente densos.

Dice Nuestra Madre:

Es conveniente que todas las personas me honren de acuerdo a la inspiración que tengan para honrarme, alguien lo hará encendiendo una vela, otros leyendo una oración, otros con el Santo Rosario, otros pensando en Mí, otros ofreciendo sus sacrificios o sus trabajo, entonces tengan presente que cualquier cosa pueden venerarme y no es necesario grandes cosas sino debe ser grande el corazón que las inspira.

Entonces, pequeñas o grandes, si el corazón es grande lo que hacen también lo será.

Dice la Madre Teresa:

A mi me cuesta decir en pocas palabras las cosas, porque estuve acostumbrada siempre a decir tantas, pero hoy les digo esto: una búsqueda sincera de la humildad, la paciencia, la perseverancia, la fidelidad a la palabra empeñada, dicha, esas cosas traten de que crezcan en vuestra alma de una manera gigantesca, sobre todo la humildad, porque es la madre de todas las virtudes, como tantas veces se dijo, pero sobre todo porque hace que ustedes puedan ser cada día más santos, en la medida en que sean más humildes.

Dice San Martín de Porres:

Gracias, muchas gracias para quien me trajo desde lejos y me ha colocado en este altar, muchas gracias, desde hoy en adelante seguiré cada uno de tus pasos, vigilaré cada uno de tus pensamientos y te ayudaré a organizar todo lo que querés organizar, tanto en esta vida como en la otra cuando se nos tiene en cuenta todos los seres somos muy generosos con aquellos que nos tienen en cuenta, es como una ley natural.

Entonces, estoy orgulloso de estar aquí con una figura sobre un pequeño altar, donde tantos me verán y además agradezco especialmente esta deferencia que han tenido conmigo, yo no me olvido de las cosas, tengan la seguridad.

Estoy muy contento y si antes los protegía, desde hoy ante esta reverencia a mi persona los protegeré y los ayudaré mucho más, porque identificarse conmigo es identificarse con el drama de millones de hombres, entonces eso significa una enormidad.

Dice San Artemio:

Que lástima que de mi no podrán tener ninguna estatuita, porque que yo sepa no he visto en ningún lado estatuita y si me hacen por ahí seguramente me harán de alguna forma distinta de lo que soy, porque no hay nada que diga como soy yo. Algún día les voy a describir y si alguno tiene ganas puede pintarme al menos, pero eso no quita que no los ame mucho, y les pido con sinceridad y con una gran devoción y con un gran cariño que me tengan en cuenta en todos los momentos difíciles de vuestra vida y también en los momentos de las decisiones, de las grandes decisiones, porque no se olviden que he sido criado y tengo la mentalidad de un estratega militar, en consecuencia veo las cosas desde otro ángulo porque para eso me formaron así.

Quiero ayudarles, quiero estar con ustedes, quiero que me pidan, quiero que me tengan muy en cuenta.

Amén.

Habla Artemio:

Alabaré, alabaré, alabaré, alabaré, alabaré a mi Señor. Alabaré, alabaré, alabaré, alabaré, alabaré a mi Señor. Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu de amor. Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu de amor. Alabaré, alabaré, alabaré, alabaré, alabaré a mi Señor. Alabaré, alabaré, alabaré, alabaré, alabaré a mi Señor.

Jesús al retirarse nos bendice en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

 

■ Fundación Jesús de la Misericordia y Corazón Inmaculado de María  |  Aprobada por Res. 139 A - Gob.de Córdoba – Sec. De Justicia – Dir.de Ins.de Pers.Jur.  |  Dirección: 9 de Julio 1162  |  Teléfono: 03537 – 431197 - 2553  |  Justiniano Posse – (Cba.)