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Mensaje del 20 de Mayo de 2002

...Un ciego que estaba por allí, ciego de nacimiento, pregunta a los que estaban cerca
- ¿qué, qué es lo que pasa?,
según cada evangelista lo redacta de una forma pero para el caso es lo mismo ¿no?,
- ¿qué es lo que pasa?
Dice el ciego y los que tenía cerca le dicen
- es Jesús de Nazareth que viene caminando
Entonces él sin ningún temor grita
- Jesús, hijo de David, ten piedad de mí
Los que están cerca lo quieren hacer callar, y él vuelve con más fuerza
- Jesús, hijo de David, ten piedad de mí
Los que están cerca lo quieren hacer callar, y él vuelve con más fuerza
- Jesús, hijo de David, ten piedad de mí
Ustedes suponen que Mi Hijo sabía que estaba delante de un ciego, pero le pregunta
- ¿ qué querés de Mí?
- que vea Señor
y Mi Hijo le dijo
- Ve, tu fe te ha salvado...

Mensaje del 20 de Mayo de 2002

Comienza hablando Artemio:

En verdad Señora que no entiendo nada, hace de esta mañana que me haces venir acá adentro porque tenías que dar un mensaje, yo dije será en la Oración, vos dijiste no, después el Espíritu Santo me inspiró el Magníficat y vos dijiste no el Ciego de Jericó, bueno como uno es dócil Señora a lo que el Espíritu Santo quiere y a lo que vos querés, uno se presta gustoso a todos los cambios que podés hacer sobre la marcha.

Se ve que Nuestra Señora está sentada muy atrás porque no le tocan los pies en el suelo, no te estoy queriendo decir que sos baja, no, digo que estás sentada muy atrás.

Nuestra Madre está sola, ni siquiera Santa Teresita, que la acompaña siempre está.

Dice Nuestra Madre:

Primero y en tono de broma, Yo tengo la altura de los ojos que me miran, no veo que sea nada gracioso decir que mis pies no llegan al suelo.

Bien, no tendría porque explicar tantas cosas pero vos tenés una mente que le gusta las explicaciones y las aclaraciones siempre, entonces voy a aclarar: demoré este mensaje porque según se había establecido venían estas personas desde lejos y es una forma de decirles a ellos, a este matrimonio, que no lo nombro para que puedan aparecer en las revelaciones, porque yo amo especialmente a este matrimonio, el amor es recíproco, pero así como ustedes aman más a unas personas que a otras por cincuenta motivos diferentes, entonces no me pregunten a Mi por qué, porque ustedes lo saben muy bien, ese es el motivo; ¿quiere decir por eso que no quiero y no amo a los demás?, por supuesto que sí y mucho, pero Yo tengo naturaleza humana y por lo tanto tengo Mis predilecciones que nadie me las puede negar, acaso los discípulos se pusieron celosos cuando Juan recostó su cabeza en la última cena en su pecho, ¿se pusieron celosos los discípulos?, y por ahí sí, pero lo que dijeron fue: "miren como se aman", esto debe servirles también para ver que en los afectos la mayor o menor cantidad lo dice el corazón, entonces nunca hay que comparar, en todo caso uno puede mirar que tienen las personas a las cuales uno ama más, por otra parte creo que a último momento preferí al Ciego de Jericó al Magnificat, porque el Ciego de Jericó sirve más a mis objetivos en este día.

Yo te dije, Yo te prometí el 13 que te quería hablar como Nuestra Señora de Fátima y hoy es Mi Advocación como Madre de la Iglesia, al fin y al cabo todo es lo mismo, soy María la Virgen Madre de Jesús, me llamen como me llamen, pero esto de lo de Fátima me interesa recalcarlo porque como allá no hay mensajes, entonces…, entonces quisiera decir algo desde esa perspectiva, pero aclaremos Yo soy siempre la Virgen María, llámenme como quieran, llámenme como quieran y no se pongan en vanas discusiones para ver como llamarme porque es cosa de niños y niños no muy lúcidos. Entonces quise que leyeras lo del Ciego de Jericó, repitamos algo para el que lee esto, nunca es malo repetir las cosas porque es la única forma de aprenderlas, o al menos de aprenderlas con palabras textuales dónde parecería que se expresa mejor el espíritu de la situación; pero vamos al asunto:
hay un murmullo,
un ciego que estaba por allí, ciego de nacimiento, pregunta a los que estaban cerca
- ¿qué, qué es lo que pasa?,
según cada evangelista lo redacta de una forma pero para el caso es lo mismo ¿no?,
- ¿qué es lo que pasa?
dice el ciego y los que tenía cerca le dicen
- es Jesús de Nazareth que viene caminando
entonces él sin ningún temor grita
- Jesús, hijo de David, ten piedad de mí
Los que están cerca lo quieren hacer callar, y él vuelve con más fuerza
- Jesús, hijo de David, ten piedad de mí
ustedes suponen que Mi Hijo sabía que estaba delante de un ciego, pero le pregunta
- ¿ qué querés de Mí?
- que vea Señor
y Mi Hijo le dijo
- Ve, tu fe te ha salvado
Después lo sigue a Jesús, el ciego, nunca más supimos nada de él pero sí esta parábola me viene a Mí muy bien. ¿Cuántos años hace ya que Yo aparecí en Fátima, a los pastorcitos?, muchos eh; ¿y qué difusión tuvo todo eso?, sí, sí ya sé hay que tener en cuenta a las guerras, las grandes guerras, sí, sí….

Entonces quiero usar el ejemplo del Ciego de Jericó para decirle a muchos, muchos, ¿no están en las mismas condiciones que el Ciego de Jericó?, digo por lo de ciegos no por la actitud de él porque el pide "Ten Piedad de mi Señor", es decir, las cosas que dije en Fátima ¿cuánto tiempo demoraron en hacerla conocer al mundo?, Yo digo ¿no está el Espíritu Santo que les indica que todo eso era cierto?, ¿por qué se demoran tanto para hacerlo conocer?, y uso el ejemplo del Ciego de Jericó para decirles a montones de personas de todos los niveles y de todas las jerarquías "están ciegos", pero lo que menos hacen es decir: Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí. ¿A qué quiero llegar con todo esto Mis queridos?, a que algunos están ciegos y tienen todos los medios a su alcance para ver, ya no me refiero con los ojos de la cara, sino con los ojos de su alma, de su espíritu, ¿qué pasa?, ¿qué pasa que están ciegos?.

Yo en Fátima he dicho muchas cosas, sí, aunque no tantas, pero unas cuántas importantes ¿y?, ¡cuánto tiempo demoraron en reconocer esas palabras! y ¿cuándo las reconocen tienen el efecto que Yo les había prometido?, ¿estoy reprochando?, sí, estoy reprochando, ¿qué es lo que reprocho?, no me gusta la gente que se demora en hacer conocer las verdades, si yo tengo una verdad quemante en mi corazón y en mis labios, pero tengo que decirla con urgencia porque si es verdadero es necesario y si es necesario no puedo negársela a los demás. Entonces ¿por qué me demoro?, ¿qué quiero comprobar?, ¿qué quiero inventar?, vueltas y más vueltas y otra vez vueltas y intercesiones de este miembro influyente de algún organismo, y vueltas y más vueltas y más vueltas.

¿No creen ustedes que si se hubiese cumplido con esos mensajes antes, el mundo hubiera sufrido mucho menos?, y también con el último mensaje si no hubieran dado tantas vueltas el mundo hubiera sufrido mucho menos, pero siempre hay como personajes un poco siniestros que demoran, buscan vueltas, y más vueltas y más vueltas.

Lo del Ciego de Jericó, viene bien para muchas situaciones de aquellos que tienen la responsabilidad de hacer conocer las verdades, pero el Ciego de Jericó tuvo humildad en decir: Jesús, hijo de David, ten piedad de mí; a los ciegos que me estoy refiriendo que no quieren ver con los ojos del alma, no tienen la actitud del Ciego de Jericó ni mucho menos, y mientras no aparezca en ellos la humildad, no se avanza, ustedes vieron Mis queridos como todo hoy avanza tan rápidamente y también ven como aquellos que tienen verdades quemantes en sus manos son como reacios a darlas a conocer, ¿las quieren guardar para sí mismos?, no les serviría de tanto ¿egoísmo?, no sé, ¿temores de faltar a algo?, es posible; díganme si miran los dos mil años de historia de Cristianismo, ¿por qué algunas cosas avanzaron tan rápidamente? o no era evidente que la Inquisición no condice con Jesús, con Mi Hijo, ¿les costó muchos siglos para ver eso Mis queridos?, ¿mmm?, si les costó muchos siglos eh…, y también en todos esos siglos muchos murieron con un suspiro hacia el cielo diciendo: Señor no saben lo que hacen . Yo dije la Inquisición pero ¿quieren que empiece a nombrar otras cosas?, ¿mmm?, dejemos, si quieren, los primeros Concilios en contra de…, o para aclarar situaciones de herejías y otras cosas por el estilo, pero otros Concilios tenían verdades tan maravillosas para que el mundo avanzara y avanzara con mucha rapidez y ¿qué pasa en todos estos casos?, ¿por qué el tapar siempre las verdades?, y ya pasando a nuestro tiempo hay alguno por ahí que habla de hacer otro Concilio, si todavía no conocen el Vaticano II, reconozcan Mis queridos, hombres de buena voluntad y hombres de mala voluntad, hombres sabios, doctos señores y también quienes no son doctos, reconozcan que existe predisposición para tapar, tapar, tapar; ¿hace falta que les recuerde Medellín, Puebla?, ¿hace falta que les recuerde los documentos del Celam?, ¿hace falta que les recuerde las palabras de Juan Pablo II en Santo Domingo?, ¿mmm?.

Siempre lo mismo Mis queridos, siempre lo mismo, pero de una forma retorcida porque si alguien no tenía tantas luces por allá en la Edad Media, se supone que en nuestros tiempos hay más luces, no quiero justificar lo otro ¡por Dios!, pero, cuantas cosas se hubieran evitado si hubieran sido francos y directos con las cosas que Yo dije en Fátima, ¿mmm?, ¿y después qué?, perdonen debiéramos haberlo hecho, Mis queridos me parece magnífico el pedir perdón para cualquiera, pero hay que estar lo suficientemente despierto como para después no tener que pedir perdón, porque si yo a nivel individual quiero hacer una cosa mala y destruirme, bueno soy responsable de mis actos, pero cuando yo no tengo que dar a conocer cosas al mundo y no lo hago entonces se vuelve terrible la respuesta, acuérdense del mensaje que les di en aquella ocasión en que esperaban los días de oscuridad, esperaban días terribles, mientras Mi Hijo anunciaba en este lugar la Era de la Misericordia dónde todo era perdonado, hombres que se dicen que son de Jesús decían palabras totalmente contrarias a la Misericordia de Mi Hijo, ¿cuánta gente sufrió?, ¿cuánta gente murió?, ¿a cuántos les quedó la imagen terrible de un mundo que se desmoronaba en un abismo infernal?, ¿quién remedia todo eso?, ¿quién remedia todo eso?, Yo les digo con todo el amor de una Madre: salgamos al paso para evitar que el bebé tropiece, salgamos al paso y así su camino será feliz, ¿por qué retorcer tanto las cosas?, digo Yo ¿quién les enseño?, ¿quién les enseño todo eso?, no me digan que se dejaron influenciar por aquel que no me quiere ni medio, por ahí me parece que sí, en esta ocasión que les hablo Mis queridos es para decirles: no cometan los mismos errores que en el pasado, hay dos mil años de historia que sirven de lección para no volver a cometer los mismos errores, ¿por qué ese empecinamiento de querer volver a cometerlos?, ¿mmm?, esos mismos que anunciaban, hace unos años, catástrofes infernales, días de oscuridad, tormentos monstruosos, ¡tenían sobre su escritorio esos papeles!, ¡y en sus cajones los mensajes de la Misericordia de Mi Hijo!, ¿pero caramba sentían placer en malquistar a la gente?, o ¿estamos tan enfermos que ya ni nos damos cuenta que estamos enfermos?.

Dios Bendiga a esa religiosa que escuchó Mis mensajes y aún vive, y es muy bueno hablar con ella, claro que sí, pero tienen al Espíritu Santo que es la Tercer Persona de la Santísima Trinidad y Dios mismo, también para que les diga qué cosas deben hacer y qué cosas no deben hacer, ¿saben que he visto?, que aquellos que se jactan de ser inspirados por el Espíritu Santo son los que menos el apunte le llevan, y no crean que la Madre de Dios anda diciendo mentiras eh, una cosa es decir el Espíritu Santo está en mí y me dice esto y otra cosa es decir yo digo esto a pesar del Espíritu Santo. Es una pena que estos mensajes no se oyeran con el tono que Yo le doy a las expresiones, porque dicen mucho más ¿no es cierto?, muchísimo más .

Mis queridos, me llame Yo Nuestra Señora de Fátima, Nuestra Señora de aquí, Nuestra Señora de allá y Nuestra Señora de más allá, no tiene importancia, Soy La Virgen María aquella a quien el Padre un día hizo que en ella se encarnara el Verbo, y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, entonces ¿por qué tantas dudas?, ¿por qué tantas cosas?, díganme ¿Yo alguna vez les dije alguna palabra que pudiese herirles, en cuanto a herirles porque sí?, ¿eeeh?, la Madre de Jesús que es Dios nunca puede decir cosas terribles para asustar a sus hijos y amargarles la vida y Mi Hijo, el amor por excelencia, por antonomasia, ¿podría andar amenazando con castigos terribles y espantosos?, Él que es el Dios del Amor, ¿quién Mis queridos habló del amor como habló Él?, y les sigue hablando a través de la Sagrada Escritura y a través de la Tercer Persona de la Santísima Trinidad, El Espíritu Santo; Mis queridos no hará falta que se gasten un poco las rodillas pidiendo que el Espíritu Santo les diga las cosas como deben ser, ¿mmm?, Yo quiero más dinamismo en todo, el amor es dinámico, porque díganme ¿quién no sabe que llegar tarde es casi peor que no llegar?, ¡el amor es dinámico!, ¡dinámico!, se los repito hasta el cansancio.

Y aquellos, como les dijo Mi Hijo ayer en el Día de Pentecostés, aquellos tan celosos de la ortodoxia para ver si hay una coma de más o una coma de menos o una letra que diga algo que podría tornarse sospechoso, yo les pregunto como les preguntó Mi Hijo ayer: ¿y cómo anda el problema de la ortodoxia en el amor?, ¿mmm?, haaay Mis queridos a muchos como les gustaría borrar de la Sagrada Escritura la Parábola del Buen Samaritano, esto ya se los dije hace unos años, como les gustaría borrar las Bienaventuranzas, la Parábola del Hijo Pródigo, cómo les gustaría borrar eso, y muchos les gustaría también les gustaría borrar el Evangelio de San Juan, ¿por qué?.
- Jesús Hijo de David, ten Piedad de mí
- qué quieres
- que vea Señor
ve

Mis queridos, dispersos por los cuatro puntos cardinales estén donde estén, hagan lo que hagan, tengan mando o no, tengan poder o no, ¿por qué no dicen lo mismo del Ciego de Jericó?, Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí, que vea, que vea, que vea. ¿O no se acuerdan de aquel Evangelio donde se dice que un ciego no puede guiar a otro ciego?.

Entonces, por eso quise que recordaran lo del Ciego de Jericó, hay muchos que encienden una lámpara y la ponen sobre un montículo, pero los demás están ciegos y no la ven. Hay pueblos edificados sobre cerros muy altos, pero los ciegos no lo ven, el problema no es Mis queridos, querer ser ciegos, el problema está en que el querer ser ciegos trae mucho dolor a los hermanos, un tremendo dolor a los hermanos, ese es el drama, pues bien si querés ser ciego y ser responsable de tus actos pero a nivel personal, bueno vos sabrás que hacer con tu libre arbitrio, pero si vos tenés mando, tenés poder, tenés influencia y querés ser ciego, entonces no sé que decirte, ya no sé que decirte…, o sí…, es posible que te vendría muy bien decir: yo no soy de Jesús, sin quererlo o queriéndolo soy del Espíritu de las Tinieblas y Yo soy una Madre que quiere que vos digas: Yo soy de Jesús, si para llegar a eso tenés que gastar tus rodillas y todo tu fémur, bien vale
la pena.

Si las palabras que he dicho les parecen que son ásperas, esa no es Mi intención,
Yo los amo, los amo profundamente, ¿saben?, pero los amo a todos no solamente a algunos, a todos, entonces quiero que todos sean felices, no algunos nada más, ¿eeeh?, ¿por qué quieren tener al sol como propiedad exclusiva?, si el sol sale para todos.

Los amo mucho, si en algo les he producido un poquito de picazón, les pido disculpas, no fue mi intención. Pero reconozcan que un poco de picazón a veces mal no viene.

Amén

■ Fundación Jesús de la Misericordia y Corazón Inmaculado de María  |  Aprobada por Res. 139 A - Gob.de Córdoba – Sec. De Justicia – Dir.de Ins.de Pers.Jur.  |  Dirección: 9 de Julio 1162  |  Teléfono: 03537 – 431197 - 2553  |  Justiniano Posse – (Cba.)