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Oración del 09 de Febrero de 2008

Nosotros creemos que hay ciertas enfermedades que nos destruyen, que las conocemos, pero también estamos enfermos muchas veces de soberbia, de orgullo, de egoísmo.
Oración del 09 de Febrero de 2008

Habla Artemio:

Pon aceite en mi lámpara Señor….

Bueno, ahora antes de leer la palabra de este día, primer sábado de Cuaresma, Cuaresma quiere decir preparación para la Pascua, cuarenta días de preparación ¿eh?, bueno, entonces para leer la palabra le pedimos al Señor que llene nuestro corazón de dulzura, de miel, de azúcar ¿eh?, la miel del afecto, del amor sin límites, atendiendo a lo que dice el Evangelio de hoy, entonces, llená Señor nuestro corazón en este día y todos los días a que alcance nuestra vida pero vamos a leer tu palabra Señor, que nos llegue de veras, que nos llegue Señor, tenemos tanta necesidad del alimento Señor, tanta, tanta necesidad: ven, ven, ven, Espíritu Divino, ven, ven, ven, acércate a mí….

Hoy es el primer sábado de Cuaresma, tengamos en cuenta los días de Cuaresma, algunos piensan nada más en la vigilia de los viernes, en todas esas cosas que son superficiales ¿eh?, la vigilia, el ayuno, tiene una importancia relativa, depende de con qué vida hago el ayuno, la vigilia, además otra cosa, es un poco un lujo nuestro hacer ayuno o vigilia, miles de millones, tres cuartas partes de la humanidad no solamente hace vigilia sino se muere de hambre. Entonces, muchas veces uno piensa para nosotros es como no sé hacer el ayuno en vigilia y aquellos que tienen que hacerlo obligadamente, tres cuartas partes de la humanidad, no es uno solo ¿eh?, entonces uno siente un poco de vergüenza por dentro cuando anda con tantos requisitos que si comés un pedacito más ya deja de ser ayuno, Dios mío ¿eh?, vivamos realmente con una fe profunda más allá del ayuno y todo eso, si lo hacés está muy bien, claro que sí, pero no nos desvivamos por las cosas exteriores, pensemos que vale la pena realmente ¿eh?, bien. Esto que tengo aquí arriba no es algo para jugar ¿eh?, aquí esta dibujado el mundo, aquí está el mundo ¿eh?, la Tierra ¿verdad?, bueno.

Sentaditos nomás vamos a leer el Evangelio de este día, la lectura es de Isaías, después el Salmo 85 y el Evangelio de San Lucas, el Evangelio de la Misericordia, no se olviden nunca eso, ¿por qué?, porque San Lucas es un hombre que viene desde abajo, del pueblo, de un pueblo oprimido de aquél entonces, entonces todo lo que nos dice Lucas es para, como los otros Evangelios ¿no?, por supuesto, pero nos está indicando hasta qué punto hay necesidad de tener en cuenta por lo que vino Jesús. Entonces, por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos señor, Dios nuestro, en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén. El Evangelio de Lucas, capítulo 5, versículo 27 al 32, hoy conmemoramos Santa Polonia y Savino, y por supuesto todos los sábados es de la Virgen ¿no?: “al salir, Jesús vio un cobrador de impuesto llamado Leví, que estaba sentado en el puesto donde cobraba. Jesús le dijo: sígueme. Leví se levantó, lo dejó todo y empezó a seguirlo. Les aclaro que los cobradores de impuestos como eran representantes de los romanos eran muy mal vistos, tremendamente mal vistos en aquél entonces. Jesús le dijo: sígueme. Leví se levantó, lo dejó todo y empezó a seguirlo. Leví le ofreció un gran banquete en su casa, y con ellos se sentaron a la mesa un buen número de cobradores de impuestos y gente de toda clase. Al ver esto, los fariseos y los maestros de la ley, que eran amigos suyos, expresaron su descontento en medio de los Discípulos de Jesús: ¿cómo es que ustedes comen y beben con los cobradores de impuestos y con personas malas?. Pero Jesús tomó la palabra y le dijo: no son las palabras sanas las que necesitan médicos sino los enfermos. No he venido para llamar a los buenos sino para invitar a los pecadores para que se arrepientan” . Esto es palabra del Señor, te alabamos Señor y te damos gracias.

El Evangelio de Lucas en este día nos plantea con claridad montón de cosas para tener en cuenta en nuestra vida ¿eh?, Jesús lo llama a Leví y le dice: sígueme, claro, era un cobrador de impuestos y entonces tan mal visto era y justamente Jesús lo invita y después hace una fiesta y lo invita también a Jesús para que vaya a comer con él, donde había otros cobradores y personas que para el pueblo no eran bien vistas, ahora, antes de esto Leví no lo dice aquí pero es así, hace una fiesta donde se despide de sus antiguos amigos, no se olviden que Leví todavía no conocía del cristianismo nada ¿verdad?, pero por intuición, es decir vio que esto era definitivo en su vida, era definitivo, los invita a todos para su fiesta de despedida digamos, como una despedida de soltero, bueno. Ahora, y los fariseos, es decir, la palabra fariseo es sinónimo de la palabra falso, es prácticamente lo mismo que decir falso, secta, y por otro lado los maestros de la ley eran los que hablaban en el Templo, en la Sinagoga de los judíos, entonces los maestros de la ley y los fariseos: pero miren este hombre, que va a ser este tipo, no vale nada porque se junta con los cobradores de impuestos, con personas malas, con todo lo peor que tiene la sociedad. Entonces Jesús que lee sus pensamientos les dice: el Señor, el médico quiere ver a los enfermos, a los sanos no les interesa el médico y Él dice: Yo vine por ellos.

Y a lo largo del Evangelio parece que hay una identificación de los pobres y los enfermos y nosotros creemos que es así, que hay una identificación porque quien más pobre que un enfermo y todos de alguna forma estamos enfermos.
Nosotros creemos que hay ciertas enfermedades que nos destruyen, que las conocemos, pero también estamos enfermos muchas veces de soberbia, de orgullo, de egoísmo, somos mal pensados, lengua larga, mentirosos, procaces, todos somos un poco de eso, murmuradores, con pensamientos falsos de los demás, mal intencionados, entonces todos estamos enfermos ¿no?, todos, todos, no hay ninguna duda ¿mmm?.

Entonces, no seamos tan simples con pensar en que solamente algunos somos enfermos, los que tienen una enfermedad con la que van al médico ¿no?, porque todo lo que acabo de nombrar es tanta enfermedad o peor que las otras, porque no hay medicamento que se compre en la farmacia para sacarse la soberbia de arriba, el orgullo, el egoísmo y todo lo que sea. Por ejemplo, para que ustedes vean claro qué es lo que quiero decir, todos acá dentro parecemos que somos muy buenitos ¿eh?, mirá vos, sin embargo acá dentro sin mirar a nadie para que nadie se sienta aludido, hay seis hombres que castigan a sus esposas, me refiero a golpes físicos, seis, y hay unos cuántos más, otros seis que las castigan con sus palabras, que es un castigo psíquico también ¿no?. Mirá parecería que somos buenitos, buenitos pero aquí estamos todos, acá dentro ¿mmm?, así es de simple.

Nosotros tenemos una fachada, algo que aparentamos, pero, pero en el fondo habría que ver cuánta bondad tenemos, qué cosas hacemos pero no preocuparse por eso porque el Señor dice: Yo vine para los enfermos, no para los sanos ¿verdad?, pero habrá que poner en claro que a veces por nosotros o porque alguien en nuestra vida: antepasados, el padre, el abuelo, tatarabuelo o que se yo, hizo cosas muy malas y lamentablemente uno las hereda, de ahí que Jesús ya en las Revelaciones del 95, porque en Marzo hace trece años que Jesús viene todos los días junto con su Mamá acá, Él vive acá, está todo el mundo pero Él vive acá especialmente, está todo el mundo aquí, todo el mundo ¿eh?, bueno siempre dijo: hay que sanar la herencia de todos nuestros ancestros, de nuestro pasado, ¿por qué?, porque muchas veces podemos tener una vida muy buena, hacer las cosas bien, sin embargo por lo que hicieron nuestros antecesores pagamos culpas de otros, hay que tener en cuenta eso, ¿por qué, Jesús es alguien que castiga?, nooo, nada, la que nos castiga es la vida y como todo queda con una compensación ¿eh?, lo que hizo a lo mejor el tatarabuelo, o bisabuelo lo estás pagando vos, sí Señor.

A veces yo he ido a alguna casa porque me decía: no podemos vivir en la casa nuestra, es tremendo, vuelan los platos, hay ruidos, hay cosas, ¿qué se puede hacer con esto?, yo le dije: en primer lugar no hay nada malo, pero sí aquí hay tres chicos enterrados que fueron abortados y mientras esos chicos no vean la Luz aquí siguen volando los platos y todo, ¿por qué?, muy simple, tienen que ser bautizados esos chicos. Nosotros en el punto en que estamos hablando de bautizar pero también los budistas, los mahometanos, diariamente se bautizan montones de chicos que fueron abortados o bien pérdidas de cualquier tipo, porque un instante nada más con que haya estado en la panza de mamá ya es una persona ¿eh?, no nos llamemos a engaño, los médicos a veces dicen otra cosa pero un instante nada más, papá y mamá todavía no se higienizaron y nosotros ya vivimos en la panza de mamá.

Así que habrá que tener en cuenta eso, muchas veces yo he visto hasta qué punto nuestra vida no funciona mientras no pongamos en claro todo eso, no porque es castigo del Señor, no, no, sino directamente los seres humanos que están en la oscuridad tienen que estar a la Luz y se manifiestan de alguna manera y entonces vuelan los platos, o hay sombras que van y que vienen, que se yo, a lo mejor no nuestros sino de otros tiempos. Como yo encontré en una estancia no muy lejos de aquí, que me di cuenta en mi mente porque el Espíritu Santo me lo dijo, que el problema venía desde el tiempo de los indígenas, había habido una matanza de indígenas, matanza me refiero a unos quince indios fueron matados en el lugar, la familia no tenía ningún problema pero en ese lugar habían sido muertos todos esos indios, es una injustica, toda injusticia reclama ¿mmm?, toda injusticia reclama ¿eh?.

Les digo más, les doy datos concretos, ustedes han visto que en tiempo del proceso mataron a dos monjas francesas, esas monjas se dedicaban a ir a las casas y trabajaban por horas, trabajaban, hacían las tareas domésticas, entonces iba a una casa de una persona muy amiga mía en Buenos Aires, en Santos Lugares y cuando a ella la mataron ella trabajaba en esa casa, entonces ese amigo mío me habla y me dice: ¿qué podemos hacer?, él no sabía de quién se trababa, dice: hay una religiosa que me aparece siempre, ¿qué puede pasar en esta casa?, una casa que su esposa había heredado, los que están cerca de mí conocen perfectamente con nombre y apellido lo que les estoy diciendo ¿eh?, había heredado de una tía que había cumplido 93 años, que la había tenido trabajando a esa religiosa ahí y sin embargo la religiosa no se iba de esa casa pero ellos no podían ni venderla ni hacer ningún negocio con la casa, nada con la casa, ni tampoco podían solucionar los problemas de herencia. Bueno, cuando yo vi todo eso me di cuenta que era la monja esta, H., una de las monjas francesas ¿verdad?, bueno y esa monja por más que estaba en la Luz pero buscaba justicia ¿verdad?. Entonces, a todo esto, no hace mucho, condenan y está preso el autor de ello porque era el capitán Astiz, ese el ángel rubio que le llamamos ¿no es cierto?, y encontraron saliendo del agua del Río de la Plata un esqueleto y pueden, con esos métodos que tienen, detectar que era justamente esa monja y la enteraron normalmente como se entierra en paz a todo ser ¿no?, desapareció la monja de la casa, no apareció más. Por un lado se había reparado la injusticia, Astiz estaba preso y sigue preso y su cuerpo había sido enterrado cristianamente, así de simple.

Despacio con todo vieron, no estamos solos en el mundo, hay un montón de cosas que se mueven y nosotros, nosotros, muchas veces, la mayoría de las veces no sabemos qué pasó antes, qué pasó en este lugar, si, yo compré un sitio y no había nada aquí, pero ¿y antes, qué sabés si alguien no enterró algo ahí, alguien que está buscando justicia?.

Todo en el mundo es esto, una búsqueda de justicia y es la principal preocupación que tiene Jesús, los Sacerdotes con toda su bondad y todo lo que tienen nos hablan siempre del sexo, ellos tienen la idea fija del sexo pero si vamos a hablar de ideas fijas, para Jesús las ideas fijas son las injusticias, porque dice: el problema del sexo lo resuelven dos personas que deciden hacer una cosa o la otra, pero las injusticias no, eso es diferente, hay todo un resentimiento de lo social que rodea una injusticia.

Y retomando el Evangelio de hoy, nos fuimos un poquito lejos pero teníamos que decirlo, yo hablo lo que dice el Espíritu Santo, no hago nada por mi cuenta ¿eh?, nada, y el Evangelio de hoy habla de que el Señor vino por los enfermos y no por los sanos, entonces le reprochan por qué confía en toda esta manga de personas que no eran bien vistas en aquél momento en la ciudad y aquí viene el problema que hay que plantearse, todos podemos tener muchas cosas malas, pero siempre tenemos que mirar a nuestros hermanos pensando que puede ser mejor de lo que es. En otras palabras, hay que confiar en las posibilidades de cada persona de ser mejor de lo que es, sino Jesús no le hubiera dicho a Leví: sígueme, y de cobrador de impuestos lo convierte en Apóstol.

Pensar en esto, ¿nosotros le damos oportunidades a las personas?, no, nuestra lengua y nuestro pensamiento es espantosamente terrible, es una cualquier, o es un cualquier, o se robó todo, o bien estuvo en la cárcel cuántos años, oh: la madre, uy la madre y se queda en silencio para pensar cualquier cosa, el Señor no piensa de esa manera, piensa: todo ser humano es susceptible de mejorarse, de sanarse, todos, no algunos, porque Jesús ahí lo ven ustedes en la cruz, estuvo seis horas nada más, pero así murió el Señor por todos y por cada uno, así que no somos ninguno privilegiados y otros tirados al costado, no, ya en el 95 Jesús dijo: Yo vengo por todos aquellos que están en la cuneta de la vida, ¿qué es estar en la cuneta de la vida?, ser marginal, ¿quiénes son marginales?, los que menos tienen, menos pueden, menos, menos, menos, menos todo. Hay gente que entró al mundo por la puerta de atrás o por la puerta del gallinero, mientras que otros tienen todos los privilegios, están allá arriba, hay solamente un diez por ciento de la población del mundo que tiene todos los derechos, el resto para abajo, el noventa, de alguna forma no tiene todos los derechos, y no hablemos de la falta de afecto, cómo fueron criadas las personas, como fueron engendradas cuando se las pensó en traer al mundo, si fue con amor, si fue sin amor, si fuimos deseados o no, si fuimos no deseados no nos puede ir lo mismo que aquél ser humano que fue deseado y engendrado con amor, una cosa es ser engendrado con amor digo siempre yo y otra cosa es ser fruto de una noche de joda, son cosas muy diferentes. Hay padres que cuando engendran a sus hijos con tanto amor, que ya es como si el Señor le regalara ver al futuro hijo que van a tener ¿eh?, no es lo mismo quien es deseado y quien no es deseado y tenemos sobre nuestra espalda la bolsa llena con todos los dramas que padecimos a lo largo de toda nuestra vida, empezando por aquellos que a veces no hemos sido deseados, consecuencia de todo eso: las enfermedades y la mayoría de los problemas que tenemos.

Cuando uno ve a alguien enfermo enseguida yo me pregunto: ¿qué le pasó a esta persona que está así?, ¿qué cosas le ocurrieron?, ¿por qué?, porque hay que sanar las causas de algo, sino no se puede pensar en la sanación, hay que sanar la herencia de todas las porquerías que traen de nuestras familias, los antepasados, porque sino no hay sanación ¿ven?. Señor, no es cuestión decir: Señor, yo quiero que vos me sanés, sí, claro, pero también como el Señor nos hace libre nos pide que limpiemos nuestra vida de cosas que a veces no tenemos la culpa pero que pasaron en nosotros y en nuestros antepasados. ¿Quiere decir que nosotros pagamos culpas de nuestros padres, abuelos?, claro que sí, por supuesto que sí, qué sabemos como vivieron, las injusticias que cometieron. Piensen ustedes, los que estamos presentes hay una gran parte de extranjeros e hijos de extranjeros, qué saben qué hizo vuestro abuelo, tatarabuelo durante la guerra porque Europa vivió siempre en estado de guerra y los nativos también con las injusticias siempre en estado de guerra, desde el descubrimiento de América a la gente nativa y a los que fueron descendientes se los vivió persiguiendo y destruyendo, miren si hay algo que sanar ¿no?.

Ustedes dirán: ¿y por qué Jesús acá, por qué se aparece acá y no aparece que se yo, en otro lugar?, por todo esto que estoy diciendo, porque aquí se le hizo caso para todo ese tipo de sanaciones, para todo esto; ustedes dirán: ¿solamente aquí, no hay otro en el mundo?, no sé, yo no lo sé por lo menos ¿verdad?, que habla de la herencia en cuanto a los problemas que uno puede tener, hay un solo Sacerdote que es inglés y anda por el mundo diciendo: miren, cuiden esto, cuiden lo otro, pero desde hace diez años, antes no ¿mmm?. Nadie piensa en la herencia, que Dios te ayude, rezá, sí ya sé que tenemos que rezar, ya sé que el Señor lo puede todo, pero no olvidemos que el Señor nos creó libres y en consecuencia, nosotros elegimos: si Señor, mirá, me pasa esto, mostrame el origen de esto de donde viene ¿mmm?, me acuerdo que una amiga mía, chilena, Astelly, Nelly Astelly que murió de cincuenta y cuatro años, sufrió en la vida de todo pobrecita y a los treinta y pico tenía un problema en su hígado que nadie podía resolver, había pasado todos los especialistas que te podes imaginar, además una mujer de fama ya, tiene libros como: El fruto de tus entrañas, preciosísimo ¿no?, bueno y otros más, entonces Nelly tenía ese problema en el hígado y no había quien le dijera qué le pasaba, entonces un buen día se fue ella y dijo: me voy a poner delante del Sagrario, ahí delante del Señor: Señor, me voy a quedar aquí porque vos tenés que decirme cuál es el origen de mi enfermedad hepática, Señor, no me voy a ir de aquí si no me decís, horas se quedó delante del Sagrario preguntándole al Señor: decime, haceme ver dónde está el origen de mi enfermedad hepática que me está matando, dónde. El Señor le muestra a Nelly que su problema venía porque su mamá cuando la llevaba a ella, como la madre había muerto y ella era chica, no sabía nada ¿no?, había tenido un tipo de hepatitis y le había dejado a la criatura en su panza todo su problema hepático, una vez que Nelly Astelly logra ubicar su problema, le dice: Señor yo te agradezco que me hayas mostrado cuál el origen de mi enfermedad, por eso te la presento Señor para que me sanes. Desde ese día Nelly no tuvo nunca más problemas en su hígado, vieron como son las cosas así de simples y de tremendamente profundas.

Por eso el Señor nos dice que nosotros los seres humanos, siguiendo el orden que tiene la naturaleza no tenemos que morirnos por enfermedad, tenemos que morirnos de viejos y ya en el año 740 antes de Cristo, el Profeta Isaías decía: que morirse de cien años era una injusticia y una estupidez porque el hombre había nacido para cumplir doscientos o trescientos años y que yo 740 años antes de Cristo, 740 no había ni rayos X, ni cámara gamma ni tomografía computadas ni antibióticos ni nada, qué había: yuyos, cosas naturales y una profunda religiosidad, y eso le daba a los seres humanos la posibilidad de una larguísima vida, bueno, la posibilidad de una larguísima vida.

Ustedes dirán: pero ¿y cómo adaptamos todo lo que está diciendo al Evangelio?, el Señor nos da a cada uno de nosotros, a cada uno, todas las posibilidades, ¿por qué?, porque Él es amor y nos da la posibilidad de sanarnos de todo, ¿y cuál es el problema entonces?, ¿por qué a veces el ser humano no se sana?, porque no confía lo suficiente ¿mmm?, no confía lo suficiente, ¿tanto?, sí, tanto, tanto.
Como un muchacho de Córdoba viene y dice: yo tengo HIV, SIDA, bueno le digo: pero es hasta hoy, desde hoy en adelante ya no hay más HIV, ¿cómo que no?, y no porque para qué viniste acá, si Jesús te trajo por algo debe haberte traído ¿no?, ah, ¿quiere decir que yo hoy me tengo que sanar?, depende de vos si confiás o no. Volvió a Córdoba y la médica que lo atendía quiso seguir el tratamiento y él dijo noo, yo estoy sano, que tratamiento, bueno, dentro de unos días te vamos a enterrar, bueno si ustedes quieren háganlo ¿mmm?, vive todavía, no toma nunca más un remedio y a los seis meses se hizo los análisis y había un poquitito todavía y después nunca más nada, esa es tener una fe, eso es confiar en el Señor, eso es confiar en el Señor.

Ustedes dirán: ¿nos está indicando que nosotros no nos hagamos más rayos ni todas esas cosas?, no, no, esos son problemas tuyo, si el Espíritu Santo te inspira para que no te hagas más quimio ni nada, magnífico, pero mientras tanto si todavía tu vida está divida en lo que cree el médico y lo que cree el Señor, hacete los rayos nomás, hace la quimio porque vos estás creyendo que el médico tiene la palabra ¿eh?, y por otro lado, Jesús piensa. el hombre nació para vivir muchísimos años, pero ¿cómo deben ser tratados los enfermos?, al lado de los enfermos tiene que haber gente que la ame sino no pensemos que ese enfermo se va a sanar, así de simple, hay gente que se entrega, ¿por qué se entrega?, porque ve que ya es una molestia, y yo, tienen que limpiarme la cola, tienen que limpiarme esto, pa, pa, pa ¿no es cierto?.

Si no hay afecto alrededor de una persona enferma pídanle a Dios como quieran pero el Señor no puede dar lo que no damos nosotros al ser humano, si es nuestra madre, nuestra hermana, nuestro hijo, dénle todo el afecto que corresponde y vamos a ver qué es lo que pasa junto a la fe en el Señor y no hay ninguna enfermedad que se resista.

Ese es el mensaje del Señor, por eso hace trece años en Marzo, el mes que viene que aquí viene diciendo todos los días exactamente lo mismo, esta mañana eran las 05:45 hs., Dios por testigo, Artemio arriba, no dijo arriba, Artemio como queriendo decir: levantate, me vine ahí, tomé rápido un poco de leche y se puso a dictarme un Mensaje de 45 minutos, sí señor, 45 minutos, con todas estas preocupaciones que ustedes tienen, que son también mías, que son también Mías. Yo vine dice Jesús por los enfermos, no por los sanos, los sanos no necesitan médicos, solamente los enfermos, los sanos no necesitan medicina, los enfermos sí porque Jesús nos habla también a través de las medicinas, nos habla a través de los paramédicos, es decir kinesiólogos, farmacéuticos, bioquímicos, pero aquí en nuestro corazón nuestra fe es la que decide, cuánto confiás en Mí dice el Señor.

Cuando podamos decirle de corazón: todo Señor, en ese mismo momento ahí empieza nuestra sanación, como ayer me comunica una señora de Córdoba, Dolores Moreno, le doy el teléfono si quieren averiguar porque viste en este mundo todo el mundo miente y todos creen que cualquiera es chanta, le puedo dar el teléfono de Dolores Moreno, después de tres operaciones Artemio hoy me dieron el alta, así de simple ¿mmm?, un cáncer tremendo que le invadió los huesos y todo, hoy me dieron el alta, Dolores Moreno, doy el teléfono para que puedan hablarle y preguntarle: ¿es cierto?, porque este mundo de chanta, hay que andar siempre con documento, con un teléfono o algo porque sino no te creen, estamos tan acostumbrados que nos metan el perro en todos lados ¿no es cierto?, hay que dar los teléfonos, hablar con este, con el otro: ¿es cierto lo que dijo este señor que vive en la Casa de la Madre?, ¿usted se llama Dolores Moreno?, sí señor, ¿qué le pasó a usted?, y preguntarle a ver que tuvo Dolores, a todo esto Dolores no solamente tuvo que sanarse de su cáncer, tuvo que hacer una serie de cosas para reconciliarse con su marido y con toda su familia y todas las cosas y eso contribuyo a que su enfermedad ayer el médico le dijo: te doy de alta, porque ya no hay más absolutamente nada, después si queres hacerte un control es cosa tuya, pero no creo que haga falta, bueno.

Como ustedes pueden ver la sinceridad mía es completamente total y absoluta, directa, completa, aquí no hay nada de cosas agachadas, aquí creemos así como locos en un Señor que se llama Jesús, Hijo de Dios y Dios mismo, que trae la Buena Nueva, “¿cómo nos van a conocer Señor cuando estemos en lejanas tierras?, y porque sanan a los enfermos, expulsan a los demonios y resucitan a los muertos”. Aquí somos tan locos y tan inteligentes y sabios que creemos plenamente en la palabra del Señor, por eso estamos aquí, sino no estaríamos, dispuestos a ir perdiendo la vida todos los días un poquito porque eso es lo que pasa ¿no es cierto?, y esto se repite siempre, bueno vamos a ir perdiendo para que los demás la ganen, pero ya también lo supimos desde el comienzo: para ganar la vida hay que perderla y si la semilla no cae a la tierra no nace la planta. Si uno no entrega la vida de a poco no se puede conseguir la vida de nadie.

Eso es lo que somos y lo que tenemos, díganlo a los cuatro vientos a quien quiere escucharle y si no quieren decirlo problema de ustedes, somos tan locos y tan sabios que creemos en un Dios de amor que todo lo puede hacer, cuando digo todo es todo, tanto que si ustedes miran al Jesús que tienen delante, que es de piedra tenía y tenía la misma estatura que la Madre, sin embargo Jesús tiene 6 cm más ya y cuando yo le pregunté como buen ingenuo, le digo: Señor ¿cómo es esto?, dice: qué, Yo que ordené los astros, Yo que ordené las galaxias y puse todo lo que hay sobre la Tierra ¿no puedo hacer crecer una piedra?, perdóname Señor le dije, yo creí que vos decías las plantas, los animales nomás pero no en las piedras, creías mal, así de simple.

Eso es lo que somos aquí, lo que hacemos y seguiremos haciendo hasta que Dios nos los diga, tan simples, tan locos y tan sabios que creemos en un ser que es todo amor y quiere darnos todo lo que nos falta y los invito a ustedes para que crean también en ese ser que todo lo puede y todo lo da, sí, pero algunas cosas no, que yo sepa lo da todo, el que tiene confianza lo da todo, pero hay que mirar la vida pasada, hay que limpiar muchas cosas, no porque estemos sucios nosotros sino porque nos viene de otros, hay que ver que pasó y aquellos que tienen un enfermo en su casa denle el cariño que corresponde sino no le pidan a Dios salud para la persona, porque el Señor no le va a dar ningún tipo de salud si su familia no le ama lo suficiente ¿eh?, no se llamen a engaño, no sean ingenuos ¿eh?, el amor es lo que realmente sana, sea del Señor o sea de las personas. Nadie puede vivir más de un mes sin afecto, se empieza a morir por dentro y aquí estamos tan locos que creemos en eso y somos muy felices en creerlo, no lo digo con soberbia, lo digo con orgullo pero no orgullo de uno sino orgullo del Señor en el cual creemos, eso es lo importante ¿eh?.

Entonces ahora Señor, con todo nuestro corazón rebosante de esperanza Señor, con toda nuestra vida a tu disposición porque hoy vos nos dijiste en el Evangelio que tenemos que confiar plenamente y esperar de todas las personas todo lo mejor, porque vos podes hacerlo mejor con cada uno, sí Señor.

Estamos no orgullosos de nosotros, estamos orgullosos de vos Señor, que has inspirado en nosotros las obras y las cosas que estamos haciendo, aunque tuviéramos que morir dentro de un momento ¿mmm?, estamos tan contentos porque en todo caso hemos entregado nuestra vida por alguien de algo que vale la pena, sí Señor, porque estamos convencidos Señor que nos amás desde toda una eternidad y nos amarás por toda una eternidad, solamente nos pedís que confiemos en vos, nada más.

El que tiene una pesada carga que venga a Mí que Yo lo voy a aliviar, el que tiene una cruz muy pesada que venga a Mí que Yo soy la voy a hacer más liviana, no como oyen por ahí: tienen que llevar la cruz, hacer sacrificios, reventarse la vida para pagar, noo, eso no es de Jesús, Jesús es amor, Jesús es amor, el Jesús que en el Evangelio de San Juan: Yo vine a la Tierra para que todo se salve y nada se pierda.

Entonces con todo el amor del mundo, Él hace descender sobre nosotros su Misericordia, porque aquí el Señor viene como el Señor de la Misericordia para seguir los Mensajes que le había dado a Faustina en la década del 30, del siglo pasado y su Mamá viene como Mensajera del Espíritu Santo para que nosotros podamos entender qué es su Misericordia, así de simple y así de enorme y maravilloso.

Señor, que contentos que estamos con vos Señor, pero podemos tener una suerte tan grande Señor de que seas nuestro Padre, nuestro amigo, nuestro hermano… (se dio vuelta la cinta) …, por las desgracias de siempre, pero vos nos propones tantas cosas para que nuestra vida sea otra, pero para eso tenemos que ser humildes, simples y decirte: mirá Señor, así no puedo, pero de corazón no de la boca para afuera, no de la boca para fuera, porque dice la Madre, dice la Virgen: pero mira en todos lados hay Santuarios para Mí pero estoy cansada que la gente declame por fuera pero tienen el corazón en otra parte, rezan el Rosario y miran por la ventana o hacen cualquier cosa, no.

Teniendo en cuenta todo esto: Señor Jesús, que hermoso es estar aquí en tu Casa, saber que nos trajiste porque aquí no venimos solos, vos nos traes y depende de vos pero también depende de nosotros la solución de todas las cosas, ¿todo?, todo, sí señor, ¿o quién va a creer que Dios se arruga por algo che?, quién puede creer, como me dijo a mí: ¿cómo creés que no puede crecer la piedra?, bueno Señor yo creí que las plantas y los animales crecían nomás, no, Yo puedo hacer todo, y no es fácil que crezca una piedra, bueno ahí la ven, pónganse ahí adelante y van a ver, seis centímetros por lo menos.

Que lindo Señor es tenerte cerca, todo cambia Señor, la bolsa nos pedís que la dejemos aquí, de todo el peso que traemos, un vida desgraciada, un montón de dolor apilado, no digan que no, porque la mayoría tiene una bolsa en la espalda con tanto dolor apilado, déjenmelo acá, aquí coleccionamos dolores y todo y se lo damos al Señor para que lo queme, bueno.

Que lindo Señor es estar cerca de ti ¿eh?, por eso: tan cerca de mí…. y si está aquí pidámosle que nos sane caramba ¿eh?, si Él, es cuestión que diga: sí, como el ciego: Señor ten compasión de mí, ¿qué necesitás?, que vea Señor, bueno ve, y a cada uno que está enfermo: ¿qué necesitás?, tal cosa, bueno listo, aquí la tenés: sáname Señor con tu Espíritu….

Bueno, ahora vamos a pasar a dar la bendición, no se olviden que ya pasó la Virgen dando la bendición a cada uno ¿eh?, la Virgen siempre va acompañada por Santa Teresita y pasa dándoles la bendición a todos, ya le ha dado desde el comienzo hasta ahora a todos los presentes, Jesús sigue estando allí delante ¿eh?.

■ Fundación Jesús de la Misericordia y Corazón Inmaculado de María  |  Aprobada por Res. 139 A - Gob.de Córdoba – Sec. De Justicia – Dir.de Ins.de Pers.Jur.  |  Dirección: 9 de Julio 1162  |  Teléfono: 03537 – 431197 - 2553  |  Justiniano Posse – (Cba.)