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Oración del 04 de Enero de 2005

Delante tuyo Señor, en este día y todos los días a que alcance nuestra vida, nos ofrecemos humildemente a vos Señor para que nos recibas en tu Sagrado Corazón y que a partir de este momento, también quedamos consagrados al Corazón Inmaculado de la Virgen.

Oración del 04 de Enero de 2005

Habla Artemio:

Estamos delante del Señor y pensamos en que Él va a obrar en nosotros las sanaciones que le pedimos y la solución de nuestros problemas, puede ser ahora, puede ser en nuestra casa, puede ser en cualquier momento, los tiempos del Señor no son nuestros tiempos, pero cuando uno le invoca sabe, perfectamente sabe, que Él nos ha oído y en consecuencia, a partir de ese momento toda nuestra vida es otra cosa, es diferente, bien.

Delante tuyo Señor, en este día y todos los días a que alcance nuestra vida, nos ofrecemos humildemente a vos Señor para que nos recibas en tu Sagrado Corazón y que a partir de este momento, también quedamos consagrados al Corazón Inmaculado de la Virgen, cuando esto ocurre hay una fiesta muy grande en el Cielo, porque no solo nosotros nos consagramos a Jesús y a María sino también todos aquellos que amamos; ustedes dirán: ¿para qué?, porque queremos vivir una vida buena, feliz y queremos también el día que cerremos nuestros ojos ir al otro lado y seguir disfrutando de todo pero en grado muy grande, pero primero necesitamos una buena vida aquí en la Tierra, porque eso es lo que quiere el Señor que vivamos bien, en paz, que tengamos alegría, que estemos contentos, porque Él dice que toda persona que está contenta agradece al Señor, no solo con oraciones y alabanzas sino con su cuerpo, con su alma, con todas las cosas que hace, con todo lo que pasa por sus manos.

Por eso, decimos simplemente esto en este días y como decíamos recién: todos los días a que alcance nuestra vida, estamos tan felices Señor de ofrecernos a vos porque tus promesas son muy claras Señor y además nosotros tenemos que ser conscientes como hijos tuyos Señor, hemos sido creados por vos, en consecuencia lo más natural es que en algún momento de la vida nos ofrezcamos a vos y a tu Mamá, ¿por qué?, porque es de buen hijo reconocer la paternidad y la maternidad, cuando uno ve a un hijo que no reconoce a su padre ni a su madre dice: que desnaturalizado, porque la naturaleza del hombre es reconocer a quien le dio la vida, sea la vida sobre la Tierra o la vida espiritual.

Jesús, vos que hace tanto que nos amás, porque todavía no éramos nosotros y ya nos estabas amando Señor desde el comienzo de los milenios ya estábamos en tu mente, nos tenías en cuenta y nos amabas Señor, que suerte que hemos tenido a través del tiempo Señor, ¿esto es solo para los cristianos?, no, para los hombres de todas las religiones, porque vos sos un Padre común Señor y si los demás aún no pudieron conocerte, no por eso su camino es erróneo, estas cosas las dijiste vos Señor, por eso te las repetimos. Todos tienen que ser Mis hijos dijiste Señor, son Mis hijos y aunque caminen por senderos distintos todos avanzan hacia la Casa del Padre y en la medida en que uno deseó firmemente poseer al Padre, así va a ser también nuestra vida futura. Por lo que Jesús nos dice, esa vida futura que vamos a tener, que es seguro que vamos a tener ¿mmm?, será muy grande, maravillosa, sublime en la medida en que deseemos entrar a la Luz del Padre, es decir, que es también un reconocimiento de su paternidad. Nosotros vivimos desde siempre en el ceno del Señor y un buen día vamos a estar directamente otra vez en el seno del Señor, habiendo peregrinado muchos años por la Tierra hacia la Jerusalén Celestial.

Por eso Señor, hacé nuestra vida de todos los días más fácil Señor porque la vida que llevamos no es simple Señor, es difícil, es cuesta arriba y qué nos mantienen tan pesados y atados nuestras enfermedades, nuestras formas de vivir, porque a veces tenemos formas mezquinas de vivir. Jesús, tenés que darnos un alma grande para que ya nuestros días, cada día nuestro sea un canto de amor y esperanza para los demás y para nosotros mismos, en los rasgos de nuestro carácter, en como se comporta nuestra personalidad con los demás, en las formas en que sabemos tolerar nuestros defectos y los defectos de los otros, en el sentido de que nos aceptamos como somos pero avanzamos siempre hacia lo que quisiéramos ser.

Esta vida Señor que es un peregrinaje hacia la Jerusalén Celestial está tan llena de cosas feas, dolores muy grandes que vienen de pasado, porque podríamos decir que la historia del hombre, de cada hombre es una historia de sufrimientos, es una historia de dolor, es una historia de ir acumulando como en un bolso gigante todos los dolores que siempre nos fue dando la vida y las demás personas, porque vos nunca quisiste para nosotros nada malo, pero fuimos acumulando a través del tiempo Señor y hoy al ofrecernos a vos y a tu Santísima Madre, queremos dejar aquí en esta fuente donde mana el Río de Agua Viva, queremos dejar todas las angustias, todo lo que padecimos a lo largo del tiempo que llevamos sobre la Tierra, no seamos mezquinos hermanos, démosle al Señor todo, que Él está tan gustoso en aceptar todas las cosas nuestras, por lindas o feas que sean, no importa, la cuestión es ofrecérselas y cuado uno da algo ya se sabe, si uno da ya no lo tiene, entonces sabemos que nos acordamos de montones de cosas que nos pasaron, pues bien, se las ofrecemos y de todas las que no nos acordamos, que sabemos que también son muchas y no solamente nuestros dolores sino los dolores de mamá y de papá cuando nosotros estábamos en su panza, esos meses, nueve, ocho o siete que pasamos o menos.

Entonces, de repente Señor se nos ocurre que vos nos amás tanto que estás ansioso y deseoso de que te demos para siempre todo lo que hemos sufrido, todo lo que hemos padecido, todo lo que hemos sangrado, todas las sonrisas que se cuajaron en nuestra boca, todas las risas que no tuvimos, todas las alegrías que debimos tener y no pudimos, porque nacimos en una familia, en un tiempo y en esa familia se padeció tanto, desde hambre hasta dolores, injusticias, cosas terribles, golpes, golpes físicos y de los otros. Por eso Señor, pero hoy decimos basta a todo y lo ponemos aquí Señor, lo volcamos en la fuente de Agua Viva para que vos lo quemes con tu amor y en nosotros ya no sea un peso tan grande que tenemos que llevar, sí Jesús, ese es nuestro deseo Señor en este día, que puede ser el comienzo de días muy buenos y felices si realmente Señor nos quitamos de nosotros todas las cosas que no están bien, nuestro orgullo, nuestra poca humildad, nuestro desinterés, nuestra negligencia diaria, nuestra ignorancia, nuestros defectos de carácter y de los otros, lo queremos dejar de lado Señor por eso que ayudanos Señor a ser realmente hijos tuyos, sanos, contentos, pensando en que hay un horizonte precioso al cual debemos avanzar.

Sí Señor, pasan por nuestra mente las personas que amamos Señor y aquellos que nos aman, pasan por nuestra mente y deseamos para ellos todo lo mejor, deseamos una vida plena en vos Señor y también pensamos en que es muy bueno que ofrezcamos la vida de ellos en tu altar Jesús porque de esa forma empezamos a vivir de nuevo y tal vez sea esa nuestra historia, todos los días comenzar de nuevo con espíritu renovado, con la esperanza que nos cala en el fondo de los huesos, sí Jesús. Eso es lo que queremos, hoy y siempre, pasá sanando todo Señor, pasá sanando toda nuestra vida, pasá sanando desde siempre y para siempre porque no queremos que los demás tengan que sufrir por causa nuestra, sí Señor, en ese camino queremos estar, más aún, en ese camino estamos ansiosos de transitar. Ven Señor Jesús, ten compasión de nosotros Señor, Señor de la Misericordia ten compasión de nosotros, Señor que todo lo puedes, Señor que todo lo sabes, que todo lo amas, Jesús de la Misericordia ten compasión de nosotros.

Y ahora simplemente vemos que pasás entre todos Señor y nosotros decimos: el Maestro de Galilea...

Se corta la grabación..............

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