• CAPILLA ABIERTA TODOS LOS DÍAS

Mensaje del 16 de Febrero de 2003

Ahora, cuánto me gustaría a Mi que entendieran esto, todos los hombres de la Tierra, que entendieran esto, algo que les dije tantas veces y vuelvo a repetirles: los amé desde el principio, los seguí amando y los amaré por toda una eternidad y los hombres viven muchas veces en medio de la congoja porque no piensan que allí estoy Yo para darles todo lo que necesitan para que sean felices.

Mensaje del 16 de Febrero de 2003

Habla Artemio:

Hoy es 16 de Febrero de 2003.

Señor, aquí estamos en tu presencia, aunque todavía no te veamos, estamos en tu presencia para decirte simplemente Señor, como recién en la palabra cuando llegan a Emaus y los Discípulos te dicen: “ven Señor entra, quédate con nosotros porque ya anochece”. Que pena que los compañeros de Emaus Señor, no sabían que eras vos el que estaba allí, que pena. Cuántas veces nos pasará a nosotros lo mismo, estarás con nosotros, nos dirás tantas cosas en nuestros pensamientos y nosotros no nos damos cuenta, no sé si es porque uno es lerdo de entender, no sé si porque uno no puede comprender, no sé Señor, pero cuántas veces estás tan cerca nuestro y no nos damos cuenta. Y ¿por qué nos preocupa Señor, esto de tenerte cerca?, Señor, uno siempre quiere tener cerca a aquellos que ama, no le importa si hablando o en silencio, no importa en qué condiciones ni de qué manera pero sí cerca; cuántas veces uno ve Señor, que las personas están acongojadas, tristes, mal y si supieran o pensaran un chiquitín, un poquito en que vos estás allí dispuesto a entrar en la vida de cada uno para llenarla, para darle sentido, para darle una explicación a cada cosa, para que el silencio que a veces nos ronda esté lleno de tu voz Señor, que nos estás invitando siempre a participar de las cosas hermosas, a participar de tu amor, a participar de todo lo bueno y de todo lo santo.

Y tal vez sea mejor Señor que, te deje hablar a vos que ya estás aquí, junto a todos los que te acompañan siempre.

Dice Jesús:

Es cierto, Mi deseo constante es estar en vuestra compañía; ocurre que ustedes, todos los hombres fueron creados a Mi imagen y semejanza y son Mis hijos, Mis compañeros, Mis amigos, y es hermosa la vida estar con aquellos que uno ama, parecería que el tiempo siempre es tan cortito, tan cortito y si al hombre le asusta la muerte es justamente porque teme no estar el tiempo suficiente con los que ama.

Aquellos que no tienen cerca, a los que dependen directamente de ellos les diría que piensen en la muerte de otra forma, si bien es cierto que siempre el hombre se preocupa por todos sus hermanos pero más se preocupan aquellos que sus seres queridos están ahí y se teme dejarlos, por eso los padres en la noche se levantan y silenciosamente tratan de oír si sus hijos respiran y si respiran bien y después se acuestan a dormir más tranquilos, ¿por qué?, porque los aman y cuando se ama a alguien se teme perderlo.

Ahora, cuánto me gustaría a Mi que entendieran esto, todos los hombres de la Tierra, que entendieran esto, algo que les dije tantas veces y vuelvo a repetirles: los amé desde el principio, los seguí amando y los amaré por toda una eternidad y los hombres viven muchas veces en medio de la congoja porque no piensan que allí estoy Yo para darles todo lo que necesitan para que sean felices.

El ser humano siempre busca certezas y evidencias, entonces por eso a veces cómo va a confiar en que pueda estar allí si no me ve, pero Yo les pregunto: el amor que tienen de sus semejantes o ellos tienen por sus semejantes ¿pueden verlo?, tampoco los gestos sirven porque no pueden ser auténticos a veces, entonces si el hombre tiene la seguridad de que alguien le ama aunque sea a la distancia, por qué no tiene la seguridad que también Yo le amo sin estar lejos; con la diferencia que a veces los amores humanos son precarios y terminan con el tiempo, pero el Mío no, el Mío dura para siempre, ¿es tan difícil entender esto? me pregunto, ¿tan difícil?.

Yo quiero estar en vuestros corazones, adueñarme de ellos, porque quiero que estén bien, que puedan participar de Mi amor, que se sientan protegidos, que los problemas de todos los días no sean insolubles sino que siempre tienen una posibilidad de solución. Decían en el canto: déjame nacer de nuevo, sí, los hombres deberían nacer de nuevo, nacer de nuevo en el entendimiento, en la comprensión, porque alguien está siempre delante, detrás, a la derecha y a la izquierda, arriba y abajo, siempre amándolos. Pero no solamente Yo los estoy amando, Mi Mamá los está amando siempre y también todos los seres queridos que ya partieron y están gozando de la Luz del Padre, sienten un profundo amor por aquellos que vivieron antes que ellos en la Tierra.

¿Es tan difícil de entender esto?, ¿es tan difícil de explicárselo a otro?, explicárselo en este sentido, decirle: vos querés certezas de Mi existencia y en qué te apoyas para tener la certeza de que un familiar tuyo te ama, qué certeza; es decir hacés un acto de confianza abandonándote en la seguridad de que quien tenes a tu lado te ama, ¿no podés hacerlo conmigo y pensar que Mi amor es incondicional y que es un amor para siempre?; y ¿qué ventajas tiene aquél que Yo amo y me ama, o directamente solamente aquél que Yo amo?. Quien no sabe que de por si ya el amor rodea a la persona de una aureola constante de afecto, de protección, de amparo, de cuidado, entonces cuando uno se siente amado, se siente cuidado, se siente protegido, se siente con seguridad para esperar el mañana, se siente con todas aquellas certezas que da el amor y que no se pueden explicar pero que en el ánimo de cada uno se entienden, se comprenden, se saborean, se disfrutan.

Esta es Mi invitación hoy, pienso en el camino de Emaus, como los Discípulos van a Mi lado y no se dan cuenta y ustedes Mis queridos, hombres de todas las latitudes: ¿se dan cuenta que estoy a vuestro lado siempre?, ¿se dan cuenta que los amo mucho más de lo que ustedes pueden comprender?, ¿se dan cuenta hasta que punto quien se mueve dentro del amor del Señor tiene una perspectiva diferente de todas las cosas y para todas las cosas?.

Por eso Mis queridos…, es Mi deseo tan fuerte, tan compulsivo de que sientan cuánto los amo, de que sientan que jamás los traicionaría y que sientan que a pesar de todas las cosas que les pueden ocurrir, Yo estoy siempre allí presente, siempre, siempre presente en vuestras vidas, ocurra lo que ocurra, pase lo que pase, sientan lo que sientan, crean en Mi o me nieguen, me amen o me detesten, ese es Mi oficio, esa es Mi tarea, esa es Mi actitud constante, ojalá todos lo entiendan porque nacerían de nuevo.

Amén.

Fundación Jesús de la Misericordia y Corazón Inmaculado de María  |  Aprobada por Res. 139 A - Gob.de Córdoba – Sec. De Justicia – Dir.de Ins.de Pers.Jur.  |  Dirección: 9 de Julio 1162  |  Teléfono: 03537 – 431197 - 2553  |  Justiniano Posse – (Cba.)

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