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Mensaje del 04 de Enero de 2000

Cuando enfrentan lo que enfrenten no tengan ningún temor si el Espíritu Santo les está diciendo: adelante, por supuesto que hay que valerse de recursos humanos pero incluso para encontrar esos recursos humanos pídanle luces al Espíritu Santo. Mensaje del 04 de Enero de 2000

Dice Nuestra Señora:

Mi Hijo no hablará porque habló esta tarde, me dijo que les dijera Yo algunas cosas.

Solamente les digo esto, el tema sobre el cual se habló sobremanera fue el tema del dolor, cómo enfrentar al dolor en uno pero sobre todo en los demás y cómo hacer para llevarles a los demás una palabra de consuelo, no crean que Yo pienso que tengo el monopolio del dolor por todo lo que pasé, pero en verdad no la pasé nada bien a lo largo de toda mi vida, pero los he visto razonar muy bien, humanamente muy bien y hay que hacerlo porque es importante usar elementos humanos porque la gente se maneja con elementos humanos pero cuando van a enfrentar a alguien que ha sufrido mucho por cualquier motivo no se olviden de que están vuestros Santos Protectores que todos deben tener por supuesto y muchos, estoy Yo y sobre todo está el Espíritu Santo para que hable por ustedes, mucho se dice sobre el Espíritu Santo pero cuando llega el momento de nombrarlo especialmente a lo mejor se lo olvida un poco, no es de ustedes la culpa, en general la Iglesia lo olvidó siempre, lo tuvo un poquito en segundo lugar.

Cuando enfrentan lo que enfrenten no tengan ningún temor si el Espíritu Santo les está diciendo: adelante, por supuesto que hay que valerse de recursos humanos pero incluso para encontrar esos recursos humanos pídanle luces al Espíritu Santo, el cristiano debe ser un hombre que no se mueve si no es invocando al Espíritu Santo. Cuando Yo empecé hace unos cuántos años acá dije que quería la Gran Cruzada del Espíritu Santo, también le dije que no me gustaba mucho la palabra Cruzada pero que tal vez buscaríamos otras más adecuadas pero creemos en Él, creemos que puede darnos todos los dones, creemos que es el amor entre el Padre y el Hijo, creemos que jamás se va a equivocar si es Dios mismo, entonces nunca piensen que deben obrar solo como hombres, piensen que deben obrar como cristianos y un cristiano debe vivir implorando la presencia del Espíritu Santo para que le haga hacer hasta las más simples cosas guiadas por Él, todos los razonamientos hechos están muy bien pero agreguemos a eso que todo lo que puede decirnos el Espíritu Santo es lo adecuado, lo correcto, lo conveniente, ustedes tienen que luchar con vuestros argumentos pero se lucha de otra manera cuando el Espíritu Santo está inspirando todas las cosas.

Ahora, como esto va dirigido a todos los hombres, digo así con claridad: más del noventa por ciento de los cristianos, incluso aquellos que parecen ser muy devotos y lo son tal vez, claro que sí, pero tienen al Espíritu Santo totalmente olvidado. Se me reverencia a Mi en todo el mundo mucho más que al Espíritu Santo, a Mi me encanta que me quieran pero cuidado, el Espíritu Santo es la tercer persona de la Santísima Trinidad, en consecuencia Dios también y la adoración al Espíritu Santo debe ser distinta a la veneración que me tienen a Mí, es increíble cómo me usan en las distintas advocaciones, está bien, pero Yo quiero una fe más adulta, es cierto que soy Mediadora de todas las Gracias, no hay ninguna duda pero delante ¿de quién?, delante del Señor y el Señor son tres personas distintas y una de ellas es el Espíritu Santo que Mi Hijo prometió enviarles cuando Él se iba y es Dios también, pues el hombre que necesita manejarse en la vida con corrección y seguridad y en todo momento obrar adecuadamente no puede olvidar nunca que debe estar pidiendo siempre el auxilio del Espíritu Santo.

Hombres de los cuatro puntos cardinales, hombres de todos los continentes, es hora ya de darle al Espíritu Santo el valor que corresponde que le den, el valor que tiene, una de las tres personas de la Santísima Trinidad y aquél que les envió Mi Hijo una vez que ascendió a los Cielos, que llegó el día de Pentecostés en formas de lenguas de fuego sobre los Apóstoles y María Santísima, pues bien, aquellos hombres que eran medios rudos, difíciles, hombres que no tenían ninguna cultura especial ni mucho menos, sin embargo todo lo saben una vez que el Espíritu Santo les invadió, pues bien, hagan lo mismo, pueden saber muchas, pocas cosas o ninguna pero si se aferran a lo que les dice el Espíritu Santo nunca se van a equivocar, nunca se van a equivocar. Y no sé, pero me parece que más en los últimos meses, me parece y obsérvenlo ustedes, qué poco se ha nombrado al Espíritu Santo en todo, ¿será por los festejos?, será por tantas cosas, pero se lo nombra muy poco y debería ser la palabra constante que está en vuestra boca: ven Espíritu Santo, ven, ven Espíritu Santo y llena con tu fuego y llena con tu amor y llena con tu magnificencia Mi alma para que esté lo suficiente lúcida para enfrentar todas las cosas de la vida.

El gran ignorado, el gran olvidado, bienaventurado Juan XXIII que convocó al Concilio Vaticano II e imploró al Espíritu Santo que hiciera todo, el mismo Espíritu Santo que cuando Juan XXIII se quedó a solas después de, después de dar a conocer la idea del Concilio y tenía temores como cualquier hombre, como cualquiera de ustedes y el Espíritu Santo le dice fuerte en su corazón: no tengas miedo Juan, no tengas miedo que todo lo haré bien, en ese momento Juan XXIII fue otro porque todos sus temores desaparecieron cuando Él vio que el Espíritu Santo le decía que se hacía cargo de todo y ya lo creo que lo hizo, pero entonces por qué volvió a pasar a un plano así secundario, por qué tantos hombres se pegan a un Santo, se pegan a Mí a través del tiempo, y no está mal que se peguen pero no confundan, nosotros somos intercesores delante de la Trinidad perfecta y Santa y el Espíritu Santo forma parte de la Trinidad, en consecuencia ténganme todo lo que quieren, el afecto y el cariño que a ustedes les parece que Yo puedo darles pero soy Mediadora ante el Espíritu Santo para que realmente Él venga y le de todo lo que ustedes quieran.

No se olviden de eso, hagan tomar conciencia a todos, díganle a todos, invóquenlo en público, ténganlo siempre en la boca para que los demás se contagien. La Gran Cruzada del Espíritu Santo y va a ser justamente una Gran Cruzada, es decir donde el Espíritu Santo colmará la faz de la Tierra, ¿ustedes sabían que ese Sacerdote que nombraron antes pertenece al movimiento mundial del Espíritu Santo?, sí, bueno.

Esta consigna que sea cumplida, acuérdense, acuérdense cuánto puede darles el Espíritu del Señor, el amor entre el Padre y el Hijo, el Espíritu del Señor, que sea siempre el que ocupa mi primer lugar en vuestro corazón y en vuestros labios, no se olviden, es una orden amorosa que les da vuestra Madre, la Virgen, no olvidarse nunca de Él, no olvidarse.

Habla Artemio:

Habla Señor que tu siervo escucha, el diálogo que tuvimos ayer tarde Señor fue tan lindo, lo que vos dijiste, después todo lo que te dije yo fue de lindo, hablá Señor. No por venir todos los días uno tiene menos expectativas un día que otro, siempre la palabra tuya Señor para nosotros es maravillosa.

Dice Jesús:

Todo lo que se dijo esta noche y los golpes, todo es tan real, todo es tan concreto y doloroso que no haría falta que esta noche diera un Mensaje, si lo que se habló estuviera grabado Yo diría: es palabra del Señor.

Bienaventurados Mis queridos todos aquellos que asumen la causa del hombre con toda la fuerza de su corazón, bienaventurados Mis queridos porque en el cedazo de vuestra vida no dejan pasar a nadie y todo es objeto de consideración y de amor, bienaventurados porque al proceder de esa forma siguen robándome
milagros.

Si ustedes esta noche tuvieran conciencia de todo lo que pasó en los cinco continentes, por todas las oraciones que se hicieron, enloquecerían viendo la alegría de tanta gente y viendo como la gracia del Señor y como viendo la Providencia y como viendo la Misericordia, tantas cosas se han hecho pero tantas cosas, que solamente puedo decirles: bienaventurados, porque el primer mandamiento que es el mayor, en ustedes no es un simple enunciado sino que es razón fundamental de vida.

Qué más puedo decirles, ustedes tienen una especial cualidad, me están robando siempre milagros.

Dice la Virgen María:

A veces para no decir siempre, cuando me pongo a pensar por ejemplo en esa persona que vino esta tarde, que en sí es representativa de montones de personas de este lugar y de tantísimos lugares, y pensar que ellos creen que me aman y a su manera me aman pero no es la manera que a Mi me gusta. No se puede Mis queridos amar a aquellos solamente aquellos que piensan igual que uno, que tienen los mismos puntos de vista que uno, el mismo color de la piel que uno y hacen exactamente lo que uno quiere que haga, eso no es una forma de amar, es una fe infantil, no hablemos ni siquiera del comienzo de una madurez o de un proceso de conversión y está plagado de seres humanos en esas condiciones porque una cosa es aquellos que no tuvieron posibilidades de ver algo diferente pero otros sí tuvieron pero no vieron, ¿por qué no vieron, porque quien se los mostró no se los mostró bien, o porque tan metidos en el mundo se dejaron invadir por el mundo y por los intereses del mundo y el mundo se los tragó?, pero Mi Misericordia alcanza para todo y en consecuencia levanto la voz muy fuerte para decirles: que le ruego a Mi Hijo que envíe sobre ellos toda su Misericordia, para que sean borradas tantas faltas y puedan empezar una vida diferente, porque el mal que se hace está en proporción con la cantidad de personas que se tratan, el lugar que se ocupa, los roles que uno tiene y cuando uno está delante o trata con muchísima gente y procede mal, entonces Yo diría que está escandalizando a todos porque los demás dicen: si esta persona dice estar con el Señor y procede así entonces a mí no me sirve este Señor, pero para esto estamos acá, para ir corrigiendo todo y darle a cada ser humano la posibilidad de retomar el camino adecuado en todo pero que algo quede claro, lo dije montones de veces y lo sigo repitiendo y Mi Hijo también lo dijo y lo sigue repitiendo: el hombre está dispuesto en creer en milagros, está dispuesto a creer ciegamente en un milagro pero el hombre no está dispuesto a amar a su hermano, pero para amar al hermano no se le debe dar lo que a uno le sobra sino se le debe dar lo que al hermano le falta, lo que el hermano necesita, por supuesto de acuerdo a nuestras posibilidades pero si miran a vuestro alrededor y a los cuatro costados la mayoría da siempre lo que le sobra y a veces ni lo que le sobra, no lo que el otro necesita, pero digo Yo ¿es tan difícil, es tan terrible, pero tan terrible no responder a una mirada de otro?, ¿es tan terrible?.

Cuando Yo digo dar, tal vez a lo que menos me refiera esas cosas materiales, aunque muchas veces se concretan las cosas en las cosas materiales, de acuerdo, pero que lerdos que somos para decir una palabra de afecto, qué lerdos que somos o qué boca cerrada tenemos, a veces es nada más que un simple saludo, sin embargo no.

Pensar sobre esto Mis queridos, mientras no amen como el Señor, Mi Hijo les pide, están en el mundo de una manera inútil o casi inútil, dicho con todo respeto. No se olviden, no se olviden de esto, en la tarde como decía alguien serán llamados por el amor, cuando terminen vuestra vida se les preguntará cuánto amaron.

El Señor siempre respeta vuestra libertad para hacer o no hacer las cosas pero no creen que hasta ustedes mismos se sienten mejor cuando aman a alguien y se lo demuestran, de cualquier manera, aunque el interesado ni se entere, pero el mensaje llega.

Les propongo Mis queridos revisar vuestra forma de amar.

Amén.

■ Fundación Jesús de la Misericordia y Corazón Inmaculado de María  |  Aprobada por Res. 139 A - Gob.de Córdoba – Sec. De Justicia – Dir.de Ins.de Pers.Jur.  |  Dirección: 9 de Julio 1162  |  Teléfono: 03537 – 431197 - 2553  |  Justiniano Posse – (Cba.)