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Mensaje del 01 de Enero de 2000

Se los dije muchas veces y ya se los dije en el Evangelio: el hombre está dispuesto a creer en milagros pero no está dispuesto a amar a su semejante, parece que esto es a fin a su naturaleza.

Mensaje del 01 de Enero de 2000

Habla Artemio:

Bueno Señor, hoy nos has oído, nos has oído el jueves, nos has oído en estos últimos tiempos además de otras cosas nuestros problemas personales y todo, bueno, te escuchamos.

Dice Jesús:

“Yo soy el camino, la verdad y la vida quien me sigue a Mi no anda en tinieblas”.

Y tuvieron la corroboración de esto en el Salmo que leyeron. Todo lo que oí en estos días, hoy es natural y es propio de la naturaleza humana hacer los razonamientos que hacen pero les voy a decir una cosa bien, bien clara pero esto no sirve para ustedes solamente, sirve para toda la humanidad, porque estos Mensajes, les guste o no, lo crean o no, va dirigido a todos. No crean que no sé que este camino está cada día más empinado y más difícil, ¿qué querrían ver ustedes, todas cosas fáciles y simples?, ¿qué quieren ustedes, cosas suavecitas para que todo siga igual?, ¿qué quieren ustedes, solución solamente de vuestras cosas personales?, no Mis queridos, no. Ya sé que el camino se pone cada vez más difícil, más cuesta arriba, pero en todo caso quien debería quejarse fuertemente sería Artemio y no los demás, pero me alegro que también se quejen un poco los demás de muchas cosas porque están entendiendo por fin que si Yo le hablo a Artemio todos los demás tienen que ser el apoyo logístico de él, ¿o para qué creen ustedes que Yo los he llamado para formar un grupo, para que sostengan a los demás, para que se sostengan entre sí, para que la enfermedad de uno sea la enfermedad de todos, para que el dolor de uno sea el dolor de todos, para que las penas de uno sea las penas de todo, que Yo entiendo eso es un grupo, el resto es una reunión donde cada uno dice sus cosas y se va, aquí ustedes forman una familia. Digamos, la familia que escucha la Revelaciones del Señor, de su Madre y de los Santos y si alguno cree que no está comprometido también con Artemio piensa mal, todos tienen un compromiso, por supuesto que a él se le pedirá el cien por cien de la respuesta, a los demás mucho menos.

Pero si son solidarios en un grupo hagan posible que él pueda dar el cien por cien de las respuestas el día en que esté ante el trono del Padre, si alguno creyó que esto es un juego de niños creyó mal. Aquí se están jugando grandes cosas y los destinos de la humanidad del futuro, en consecuencia si creen que todo eso puede ser fácil más vale piensen de otra manera porque están equivocados, pero no haya en ustedes demasiada inquietud, todo está muy bien, todo está muy bien, sino no les hubiera dicho tantas veces: bienaventurados ¿eh?, pero les dije esto para poner al día las explicaciones.

Yo creo que ya desde las Revelaciones de 1996 está todo bien claro, el Padre tiene resuelto desde siempre hacer esto, pasan los milenios y se concreta en este tiempo, en este lugar y a través de una persona, no creo que a nadie se les ocurra ni cuestionar nada ni querer dar otras directivas. Además al comenzar el Tercer Milenio, para lo cual faltan doce meses, es propósito del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo que haya tantas renovaciones, que haya tantos cambios, no puede extrañarles esto porque siempre he sido muy claro. Entonces lo de aquí es distinto a lo de todos lo demás y eso también lo dijeron teólogos cuando leyeron lo del ’96, qué dirán cuando lean lo que está más adelante, no quiero ni pensarlo, que esto era totalmente diferente a los demás.

Mi Madre se entretiene mucho tiempo hablando, no son Mensajes cortos donde solamente los exhorta a rezar, a ser buenitos y a cumplir con todas las cosas, no, Mi Madre aquí les dice claramente un montón de cosas, todo está bien en cuanto a los otros Mensajes recibidos por los hombres de Mi Mamá, pero hay hombres y mujeres que lo han dicho que Mi Madre nunca en dos mil años de Cristianismo habló como habla acá y hacen toda una historia relacionándola con la mujer de los Macabeos, que es justamente en tiempos difíciles cuando salen esas voces para redimir a los oprimidos, por eso todo aquí es diferente, a todos los demás Mensajes agréguenles estos Mensajes, más largos son los Mensajes Míos a la Beata Faustina, esos Mensajes que en esta tierra de Dios no tantos conocen y gente ilustrada, incluso religión, que doloroso. Yo me pregunto: ¿les molesta un Dios Misericordioso?, estuvieron tantos años acostumbrados a recibir órdenes terminantes y terribles, parecería que no quieren oír la voz de un Dios Misericordioso, no me parece extraño, tal vez me parezca normal pero agreguen ustedes el resto y rellenen ustedes los puntos suspensivos.

A nadie escapa que el mundo debe transformarse, todavía faltan milenios para que todo esté perfecto y Yo venga con gran poder y Gloria pero mientras tanto, los hombres sin excepción, tendrán la oportunidad de, o bien retomar los caminos adecuados o bien empezar a caminar en forma correcta, todos tendrán las posibilidades, todos, sin excepción, pero como el ser humano es libre muchos optarán por correrse al costado, esto en todo caso es problema de ellos. Si estos Mensajes fueran recibidos por alguien que tiene una relación directa con las autoridades de todo tipo, a esta altura de los tiempos, después de cinco años traducirían Mis palabras de acuerdo a las conveniencias personales de los distintos grupos humanos pero como ya me cansaron con todo eso elegí justamente a alguien que la injusticia siempre le dio indigestión, a alguien que tuvo bien claro siempre qué lugar debe ocupar el hombre como persona entre todos, en eso gastó y quemó su vida, miles de testigos hay; entonces aquellos que rasgan vestiduras porque Yo elijo a un seglar comprometido plenamente a lo largo del tiempo para hacer Mis Revelaciones que entiendan, que en todo caso era el único que podía decir realmente lo que Yo les estoy diciendo, a esta altura estaría todo retorcido y obedeciendo a los intereses de una pequeñísima minoría, de eso tienen prueba suficientes. Pero cuando quieran acordarse y tal vez quieran suprimir se van a dar que ya no pueden, ya no, lo dicho, dicho está y por más que arreglen o modifiquen siempre habrá copias originales para decir exactamente lo que Yo dije, no les quede dudas, Yo no hago las cosas improvisadas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, es decir la Trinidad, las cosas las tiene pensadas a través de milenios, aquí no hay nada improvisado y tienen tantas pruebas ya para corroborar lo que les digo, tantas, que esas ya bastarían para hacer creíbles Mis palabras, ¿o ustedes qué creen?, la lenta aceptación o ninguna aceptación de todo esto es porque molesta, es porque incomoda, ¿a quiénes?, a aquellos que están instalados en su estructura personal y no quieren ni por casualidad tener la aventura del salto al vacío originado por la esperanza y abandonándose en el amor.

Se los dije muchas veces y ya se los dije en el Evangelio: el hombre está dispuesto a creer en milagros pero no está dispuesto a amar a su semejante, parece que esto es a fin a su naturaleza. Pídanle a los hombres lo que ustedes quieran, seguramente se los dará, a veces a regañadientes pero se los dará, ahora no le pidan que ame a su hermano porque entonces los peros serán a montones y justamente en todo esto Yo quiero empezar por ahí, por el amor, el resto no me interesa porque si no se resuelve ese problema el resto se sobreentiende que no se resuelve, pero que quede bien claro, para todos, Yo diría: que desperdicio es cuando el Hijo del Padre les ofrece raudales de Misericordia, le ofrece la soluciones a todos los problemas pero hablando un único idioma, el del amor y como dije antes el hombre puede reconocer milagros pero no quiere amar a nadie.

Y en esta cuestión estamos siempre y lo seguiremos estando por los siglos de los siglos. Grítenlo a los cuatro vientos, comuníquenlo en privado, díganlo en forma escrita, oral, radial o por televisión, el Hijo de Dios, Dios también habla un solo lenguaje, el lenguaje del amor, para dialogar con Él no quedan alternativas, o se habla un lenguaje de amor o no hay diálogo.

Dice Nuestra Madre:

¿Vieron cuánta claridad hay en las palabras de Mi Hijo?, pero esta claridad no es de ahora ¿no?, tiene dos mil años y vuelvo a repetir lo que dije otras veces: por qué le costará tanto aquellos que tienen el deber de hablar de esto, explicar las bienaventuranzas, por supuesto que todos los Evangelios pero dentro de ello especialmente la Parábola del Buen Samaritano, ¿por qué?, es porque lo dijo Mi Hijo ya, cualquier cosa con tal que no se le pida al hombre amar a los demás y desde hace dos mil años fue ratificado por Mi Hijo pero ya lo sabían de antes, mucho antes, que no hay mandamiento mayor que amar a Dios sobre todas las cosas, con todo el alma, con todo el espíritu, con todo el corazón y a los demás como a sí mismos, el máximo mandamiento.

Si están dentro de esa perspectiva están con el Señor, fuera de esa perspectiva no están con el Señor, entonces no es posible protestar ni llantos ni crujir de dientes, Mi Hijo les dijo claramente: ahí tienen resumido todo lo referente a Mí, lo tomas o lo dejas y tendrás las consecuencias pero Yo te digo que a pesar de las palabras fuertes y terminantes de Mi Hijo Él sigue detrás de todos con una bandeja en su mano repleta de Misericordia insistiendo, insistiendo, insistiendo, porque su voluntad es amar al hombre siguiendo exactamente lo que hizo su Padre, de mandarlo a Él a morir por amor a los hombres.

Esto está tan claro, lo que no está claro es cómo llevarlo a la práctica porque en un momento en que se oye esto suena hermoso y uno cree que lo va a cumplir a la perfección pero ante el menor problema, ante el menor desvío de algo, ante la menor expectativa diferente ya cambia.

Usando una analogía piensen en el caracol, va tranquilamente, arrastrándose, pero ante cualquier cosa se repliega en forma inmediata en su casa y cierra su puerta pero Mis queridos, los hombres no son caracoles, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo les ha dado entendimiento, discernimiento, claridad en todo y les ha dado libertad, sin embargo no solamente se resisten a amar sino que también impiden que los otros amen y se esfuerzan hasta lo imposible para hacer que los otros no puedan amar que el amor que tengan a los semejantes llegue diluido y ya sin el efecto que el otro necesita.

Si Mi Hijo y Yo dijéramos que hoy terminarían los Mensajes, con lo que acabamos de decir no habría ningún problema porque todo está tan claro, pero no van a terminar, para decirlo de alguna manera: ni el Padre, ni el Hijo, ni el Espíritu Santo, ni mucho menos Yo tenemos ni remotamente pensado cuando terminará esto.

Amén.

■ Fundación Jesús de la Misericordia y Corazón Inmaculado de María  |  Aprobada por Res. 139 A - Gob.de Córdoba – Sec. De Justicia – Dir.de Ins.de Pers.Jur.  |  Dirección: 9 de Julio 1162  |  Teléfono: 03537 – 431197 - 2553  |  Justiniano Posse – (Cba.)