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Mensaje del 06 de Mayo de 1999

Yo creo que las palabras que dije en el Evangelio tendrían que ser analizadas muy bien, tenidas muy en cuenta, pasará mucho tiempo aún pero si aquellos que han desarmado su matrimonio por situaciones difíciles, porque las cosas no funcionaban, los hermanos tendrán que comprender en plenitud esas situaciones. Un hermano no deja de serlo porque se haya equivocado al formar su pareja y después la ha roto, es decir, no ha roto nada porque no había nada hecho.


Mensaje del 06 de Mayo de 1999

Dice Jesús:

“Yo soy el camino, la verdad y la vida, quien anda detrás de Mí no anda en tinieblas”.

Voy a hablar en voz alta porque esto de hablar en voz baja no queda bien pero no es cosa que atañe a ustedes.

Hace unos días ya que viven tratando el tema de la familia, hay una preocupación por la familia y Mi preocupación es muy grande por la familia, no hagamos comparaciones con distintas épocas ni que antes fue mejor o ahora es mejor, nunca se debe hacer eso porque la gente reacciona en base al tiempo que le toca vivir, entonces una comparación de esa naturaleza no tiene sentido ni tiene valor.

Es necesario para hablar de la familia replantear todo el tema del amor, lo que más me duele es que la mayoría de los matrimonios que hoy se forman, a pesar de los tiempos tan avanzados y las cosas tan adelantadas como están y teniendo a mano tantos medios para hacer las cosas muy bien la base de la familia no es la base ideal ni se acerca tampoco a lo ideal. Detrás de todo esto hay un problema, el hombre no ama y lo que llama amor no es amor, es otra cosa, ¿hace falta decir que amor es entrega, amor es sacrificio, es paciencia, es dulzura, es ternura, es mirar con los ojos del otro, amor es lo que tantas mentes humanas sienten y que no puede definirse?, pero cuando dentro de ustedes sientan que algo inexplicable les da una adhesión total a otro ser humano entonces están por el camino correcto, porque el amor no puede definirse sino que se siente, pero sí se pueden dar algunos patrones de conducta para darse cuenta si es verdadero o no. Si digo amor no digo egoísmo, ni soberbia, ni intereses de ninguna naturaleza, digo la entrega total y definitiva a quien se quiere, se ama. Muchas veces dicen que el hombre debe amar a la mujer como Yo amo a la Iglesia, no está mal, está bien pero nadie lo entiende, no se debe usar expresiones que confunde a la gente en vez de aclarar las cosas.

Diariamente vos ves tantas pero tantas caricaturas del amor, son contados los casos en que una familia se formó en base a un amor auténtico, genuino y como debe ser, cuando eso ocurre entonces todo se da por añadidura, aunque parezca que pueda haber problemas, aunque parezca que puede haber desviaciones pero en el fondo siempre esa familia está dentro de un proyecto de amor y no importa si a veces uno o el otro de los cónyuges anda extraviado, pero si todo fue un día pensado con el corazón tarde o temprano todo eso dará sus frutos.

Yo hablé varias veces de estas cosas, quiere decir que ahora tendría que decir el para qué de todo esto, el hombre está llamado a ser feliz, el hombre tiene la obligación de ser feliz y la felicidad la consigue cuando en las elecciones afectivas se da una correspondencia recíproca en que cada uno no sabe dónde termina y empieza el otro, entonces de esta forma sí que un niño nace con todas las bendiciones y ese ser humano puede sufrir tal vez pero siempre su vida llegará a buen puerto, pero lamentablemente a través de los tiempos y ahora predominan otros intereses, se buscan otras cosas pero tampoco piensen exageradamente mal de las cosas como están, hay mucho más amor de lo que los hombres creen y en los matrimonios, cada uno a su manera, desde su punto de vista y como puede de alguna manera se aman bien.

Lo fundamental está en meterse dentro de la proyección del amor de Dios, entonces aunque el amor de la pareja y de la familia tenga fallas el Señor suple o rellena todos aquellos agujeros que quedan, pero hay una tremenda necesidad de ver qué pasa con todos aquellos matrimonios que se desarman y se arman por otro lado. Yo creo que las palabras que dije en el Evangelio tendrían que ser analizadas muy bien, tenidas muy en cuenta, pasará mucho tiempo aún pero si aquellos que han desarmado su matrimonio por situaciones difíciles, porque las cosas no funcionaban, los hermanos tendrán que comprender en plenitud esas situaciones. Un hermano no deja de serlo porque se haya equivocado al formar su pareja y después la ha roto, es decir, no ha roto nada porque no había nada hecho.

Entonces, todos aquellos que realmente querrán decir alguna palabra eficaz y completa sobre todo esto tendrán que salir de montones de estructuras hechas a través del tiempo y empezar a mirar a los hombres a todos los hombres como hermanos. ¿Qué pasa si aplicamos la Parábola del Buen Samaritano a aquellos que han roto su unión, es decir no la han roto porque nunca hubo y vuelve a haber otra unión, qué pasaría si eso se mira a la luz de la Parábola el Buen Samaritano?, ¿o si todos los problemas que hay en la situación de la base de la familia que es la pareja, se miran a la luz de las Bienaventuranza?, ¿qué pasaría?.

Mis queridos, Yo vine al mundo mandado por Mi Padre para todos y no quiero que nadie quede afuera de Mi Reino, nadie dije, por qué los hombres quieren decir más cosas que las que Yo dije, por qué quieren estructurar las cosas más de lo que Yo las estructuré. Yo hablé de la Parábola del Buen Samaritano, pues bien, lleguen al fondo de esa Parábola y verán cuántas cosas cambiarán y también es conveniente pensar en la higuera que no da frutos. Hay que revisar los Evangelios, todos los Evangelios y nutrirse plenamente del amor del Señor con una inspiración muy profunda del Espíritu Santo. Cuando se ama realmente a un hermano nunca se lo segrega porque ese hermano procede de una forma o de la otra, Yo les pregunto a todos los seres humanos: ¿quiénes son para juzgar las razones y los corazones de los demás?, no se olviden que con la misma vara que miden serán medidos, en consecuencia no midan por temor a equivocarse pero hay algo fundamental y básico, el amor no se equivoca nunca, por supuesto que hablo de el real sentido del amor, por supuesto.

Si Yo les propongo que piensen un momento nada más en que aquellas familias sobre la base de parejas que por ignorancia, por enfermedad, por obligación, por presiones de toda naturaleza, porque directamente por herencia o lo que sea estaban como predeterminadas a no funcionar y de repente la gracia del Señor les toca como a Pablo en el camino de Damasco, ¿qué pasa con esa gente?, Yo no considero que una pareja tenga un buen matrimonio cuando no hay todo el amor suficiente para que así lo sea, entonces eso está mal desde el comienzo y Yo por Mi parte nunca tengo la costumbre de bendecir algo que está mal venido, los hombres ensayan signos de bendiciones pero Yo no bendigo lo que está mal venido, lo que está mal nacido, lo que está torcido, que los hombres bendicen sí pero a veces bendicen algo que no debieran bendecir, o dicho de otra forma, bendicen algo que creen que es de una manera pero no es de esa manera.

Todas Mis palabras de esta noche sé que pueden causar un terremoto, ¿saben en quiénes?, en quienes le tienen miedo al amor y le tienen miedo a la libertad, en quienes nunca han pedido la inspiración del Espíritu Santo, en eso sí, pero en aquellos que conocen el amor de verdad jamás, jamás pensarían mal.

Hermanos, ya es hora de que digan basta a todas las segregaciones, de todo tipo hermanos, yo pienso y lo digo con toda la fuerza que corresponde, todos aquellos que se equivocan en la vida en cualquier orden de cosas ¿son realmente responsables de sus errores o hay dentro de ellos enfermedades congénitas, heredadas o montones de problemas de la más diversa naturaleza que le hace proceder de una forma y no de la otra, entonces clarísimo está que cuando alguien no conoce la ley, esa ley no lo puede marcar ni ajusticiar ni legislar sobre él, ¿y quienes están plenamente, plenamente conociendo la ley?, pero más aún, cuando Yo le dije a la Beata Faustina que entre el Padre que era la Ley y el hombre estoy Yo que soy la Misericordia, les pregunto Mis queridos y les dejo esto en el aire para que lo piensen para siempre: ¿han hondado en la Misericordia?, ¿han hondado en el alcance tremendo de la Misericordia del Señor?, ¿han gastado vuestro ser pidiendo al Espíritu Santo que les ilumine para poder razonar correctamente sobre esto pero razonar con el corazón?, mientras eso no ocurra todo lo demás es paja que no sirve para nada y que lleva el viento.

Yo creo que he sido muy claro, solamente me verá oscuro aquellos que quieren verme oscuro, el amor no se equivoca nunca, incluso para tomar medidas drásticas, el amor no se equivoca, pero no desfiguremos el concepto del amor, llenémoslo realmente del real contenido que tiene el concepto amor y entonces no se van a equivocar.

Cuidado Mis hermanos, cuidado Mis hermanos que Yo he dicho: “amarás al Señor tu Dios con toda tu alma, con toda tu mente y todo tu corazón y al prójimo como a ti mismo”, eso lo he dicho hace dos mil años y tiene plena vigencia y es lo máximo en mandamientos, entonces sepan sacar de ese mandamiento todo lo que corresponde para ser felices.

Yo quiero que sean felices así como quiero que sean Santos como lo es Mi Padre Celestial, Yo quiero que sea felices y quiero que sean Santos como lo es Mi Padre Celestial y no olviden que entre la Ley que es Mi Padre y el hombre estoy Yo que soy la Misericordia.

Amén.