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Mensaje del 16 de Abril de 1998

Por eso, abran vuestros corazones de par en par, ábranlos que quiero entrar en ellos y quedarme allí para siempre, abran vuestros corazones, no solamente con la mente, con la razón, Yo quiero que me abran vuestros corazones con las emociones y los sentimientos, porque las emociones y los sentimientos son los únicos que pueden entenderme, nunca entenderán nada de Mí si me razonan, nunca entenderán de Mí.

 

 

Mensaje del 16 de Abril de 1998

Habla Artemio:

Vamos a hacer la invocación ahora, si pienso Señor… (yo hablo en primera persona, cada uno también habla en primera persona para sí mismo ¿no?), si pienso Señor en este largo día y en los días anteriores y veo como tu gracia se manifiesta en las cosas más simples hasta las más complejas, si pienso en todo lo que vos haces, en todo lo que me das, en todo lo que me comprendes, me toleras y sobre todo en todo lo que me amás Señor yo te doy gracias, yo te doy gracias Señor porque eres grande en todas tus obras Señor. Yo te doy gracias Señor, porque a lo largo del día vi como los sordos oían, vi Señor como alguien dejaba su bastón y caminaba normalmente.

Yo te doy gracias Señor porque me mostraste la magnificencia de todo lo que podes hacer, un médico dice: cuando un cerebro tuvo una lesión por la tensión de sangre y hay anulación de alguna parte del cerebro ya nada es posible y de repente uno dice: en tu nombre Señor que esta abuela camine y la abuela se levanta y camina. Señor yo te doy gracias porque rompes con todos los moldes, todos los moldes son rotos por vos Señor, toda la estructura Señor que el hombre armó y sigue armando, vos la liquidás en un instante Señor y no solamente Señor liquidás ese tipo de estructura sino también el orgullo, la soberbia, liquidás la envida, los celos, el odio, las broncas, los resentimientos. Cuando uno dice por ejemplo: si vos no perdonas no vas a poder sanarte, ¿qué tendrá que ver una cosa con la otra te pregunta?, y entonces vos decís: es que el odio acumulado durante tanto tiempo le ha originado toda esa erupción en la piel que tenes y que el médico llama de las formas más diversas y te da medicamentos de los más diversos pero no pasa absolutamente nada porque vos tenes, para sanarte perdonar, no puedo perdonar, bueno decí: quiero perdonar pero no puedo y ya eso es importante. Ocurre que tenemos memoria y las cosas graves que nos pasaron en la vida no es fácil olvidarlas pero uno puede cambiar de actitud ante todas esas cosas.

Yo te doy gracias Señor porque veo como te manifiestas en cada una de las cosas Señor, yo te doy gracias, porque esa mujer que vino de lejos y dijo: gano $200 pesos al menos y para operarme de la columna tengo que dejar durante mucho tiempo el trabajo y van a poner a otra persona y a mi no me van a ocupar más, entonces qué hago yo, el médico me dice que voy a quedar en una silla de ruedas, y yo por mi parte sé que si quedo en una silla de ruedas no voy a tener un peso para comprar el pan y tengo tres chicos en mi casa que me quedaron de mi hija que se murió y son chiquitos todavía, entonces uno le dice: el Señor para vos tiene una respuesta, tu columna se va a sanar sin que tengas que operarte y uno se da cuenta, muy claramente en ese momento que Jesús vino al mundo por ellos, por todas esas personas que sufren la impotencia de tener que hacer una cosa pero no pueden hacerla por lo que les dije. Entonces, uno se da cuenta que a pesar de que haya cincuenta mil que digan lo contrario, Jesús dice: “hágase el milagro y el milagro se hace”, y aquello que era un dolor terrible desaparece y aquello que era algo espantoso ya no existe. Ahora yo me pregunto Señor y al mismo tiempo te agradezco y te alabo: Señor, si los pobres, no solamente los pobres que les falta dinero en el bolsillo sino también los que tienen una pobreza tremenda de falta de amor, Señor ¿qué pasaría si no te tuvieran a vos?, ¿quién se acordaría de ellos Señor?.

Por eso, al ir desgranando durante el día todas esas cosas uno no puede menos que decirte gracias Señor, porque eres realmente grande en todas tus obras y que sería de nosotros Señor si no te tuviéramos. Ahora ¿sos vos acaso aquél que arregla un problema de falta de amor o falta de salud?, no, no sos solamente eso Señor, no, sos un padre, un compañero, un amigo, sos un hijo, sos un tío, sos un abuelo, que está allí siempre cerquita de uno para que uno eche mano de vos y los problemas se terminen y si los problemas no se terminan en forma inmediata será porque justamente no convendrá a esa persona que se termine en forma inmediata, porque a veces cuando se prolonga por ejemplo una enfermedad uno ve hasta que punto la familia se va convirtiendo porque el dolor de un familiar hace que se acerquen a vos Señor para pedirte y luego vos los amás, los amás siempre pero se los demostrás en una forma más efectiva porque te rogaron y vos les diste, entonces se establece Señor entre vos y el hombre una relación de afecto, donde las palabras: “Padre Nuestro que estás en el Cielo”, recién empiezan a tener sentido, antes no, antes eran nada más que palabras dichas al viento, pero en ese momento dejan de ser palabras dichas al viento para transformase en una realidad tremenda y terrible.

Ahora, uno puede pensar a veces que muchos se acercan buscando la salud como alguien se acerca para buscar un kilo de azúcar del almacenero, no, porque nadie es tan maldito y vos a nadie le negás un poquito de Luz en su conciencia para que después de haber recibido algo grande no te de las gracias, tal vez no lo haga en voz alta, pero en su corazón lo siente y lo siente profundamente.

Por eso Señor, que sería de nosotros si no te tuviéramos, que sería de nosotros si no tuviéramos el amor con mayúscula, es decir el amor que lo comprende todo, lo perdona todo, lo soporta todo, lo aguanta todo, ¿por qué?, y porque vos justamente lo demostraste con tu ejemplo en el huerto de los Olivos, en el camino del calvario y en la cruz muriendo muerte de cruz para pagar todas nuestras deudas Señor. Además Señor, si alguien no está en condiciones todavía de amarte tanto como vos te lo merecés, porque no te encargas de amarlo vos por tu cuenta y después cuando ese ser saboree lo que es tu amor y él caerá en la cuenta que debe retribuírtelo y cada uno te lo va a retribuir de acuerdo a sus posibilidades, no podes pedir grandes actos de amor de un chico dawn, o alguien que no puede hablar ya o no pudo hablar nunca, pero yo estoy convenido por lo que vos hacés y decís, que a esos seres los miras con una especial complacencia, como queriendo decir: ya tenes con esto el Cielo ganado.

Por eso, Señor al reflexionar en todas estas cosas que pasan a lo largo del día, uno quisiera vivir mil años Señor para poder contribuir, colaborar con vos, prestarte las manos, prestarte el corazón, prestarte la mente, los ojos, los oídos, los pies, las piernas, para que vos las uses para los que tienen necesidades. Es cierto Señor que muchas veces uno protesta y dice: Señor, cómo es posible que a este hombre le concedas en un minuto, que minuto, un segundo, desde la ceguera a la visión y yo que hace tanto que te pido esto pequeñito no me lo concedés, entonces uno no tiene otra cosa que pensar en aquello que le dijiste a San pablo en una oportunidad, cuando San Pablo se quejaba de esa manera: ¿por qué Señor, por qué?, entonces vos le respondiste: Pablo, con Mi gracia te basta.

Por eso Señor, yo te doy gracias, te doy gracias por todo Señor, yo te alabo Señor, yo quiero inmolar mi vida Señor para servirte, para complacerte, para ponerme cerca de ti y decirte: usá mis manos, usá mis ojos, usá mis pies, usá mi corazón, usalo Señor, usalos, porque si vos los usás Señor entonces mi vida empieza a tener sentido. Gracias Señor, gracias, alabado seas Señor, alabado seas siempre y en cada momento, alabado seas Señor, siempre y en cada momento, glorificado seas Señor, que todos los Ángeles, Arcángeles, Querubines, Potestades, Tronos, entonen himnos de alabanzas a vos Señor, porque has venido a enseñarnos la ley del amor, cuyo fruto es la Misericordia, que lentamente tratamos de entender, porque aún no entendemos prácticamente nada.

Por eso Señor, siempre te tendremos que dar gracias y alabarte y glorificarte y pensar Señor: que maravilla en que seas mi padre, mi hermano, mi amigo, mi compañero, porque se Señor que nunca me vas a estafar con tu amistad, nunca me vas a dejar tirado a un lado del camino, a tu lado Señor tengo la seguridad de que siempre estás conmigo, siempre Señor, por toda una eternidad, no por un día o dos, por toda una eternidad.

Y ahora Señor, si es tu voluntad de seguir dándonos Mensajes, Profecías y revelarte aquí entre nosotros muy gustoso te recibiremos…, gracias Señor por venir nuevamente a esta casa, gracias Señor, gracias Señor porque puedo mirarte, porque puedo ver esos ojos azul cielo que tienen toda la inmensidad del universo Señor, todo tu cuerpo habla Señor, pero tus ojos son algo que no se pueden mirar por mucho tiempo porque daría la impresión en que uno podría enceguecerse, gracias Señor, gracias.

Invito a mis hermanos, ante que vos hables Señor, a que te presenten todos sus problemas, sus preocupaciones, sus dudas, sus necesidades, sus enfermedades, yo también Señor te presento los míos, todo, todo, todo y además te presento los cientos de miles de nombres anotados en esos cuadernos, en ese cajón, en las bolsas de papeles llena de nombres que la mente humana no contabiliza pero vos contabilizás muy bien. Por todos aquellos que en estos días pidieron gracias especiales, todos te los presento y te los pongo a tus pies para que vos te dignes de mirarlos y después que todos mis hermanos te han presentado además de las alabanzas sus pedidos, esperamos que nos hables Señor y te digo lo que tantas veces te dije: también manifestate a otras personas Señor, de la forma que vos quieras, para que los demás también participen de esto.

Jesús está vestido como el Sagrado Corazón, es raro que no esté vestido como Jesús de la Misericordia pero está vestido como el Sagrado Corazón, Nuestra Señora del Espíritu Santo tiene su indumentaria como siempre, su capa azul cielo, su vestido color crudo y la paloma del Espíritu Santo sobre su Corazón y por supuesto la Madre Teresa siempre firme en sus visitas, tiene sus franciscanas, su hábito siempre un poco sucio, así como sus pies.

Habla Señor que tus siervos escuchan, habla Señor, habla.

Dice Jesús:

Ahora estoy aquí presente en medio de esta sala junto a Mi Madre y a la Madre Teresa, pero estoy todo el día aquí, ahora estoy más visible, pero estoy todo el día aquí, así como estoy en todos aquellos lugares donde necesitan Mi presencia, es decir todos aquellos lugares donde me dejan entrar y me dejan vivir y me dejan decir Mi palabra. Si alguien me cierra la puerta es seguro que no podré entrar, porque soy muy respetuoso de la libertad de los hombres.

Yo quisiera decirles esta noche que tengo el fiel propósito de llegar a todos vuestros corazones en estos días de la Novena de Mi Misericordia, llegar a todos vuestros corazones para llenarlos de Mi amor y además ser generoso con ustedes en todas las cosas que ustedes necesitan. Por eso, no tengan ningún temor en decirme todo lo que ustedes quieren, no tengan miedo en decirme montones de cosas, para eso estoy, para darles y me hacen feliz pidiéndome cosas y me hacen feliz también cuando me agradecen y me alaban, porque los Cielos se conmueven con la alabanza y Mi Padre derrama sobre todos infinitas bendiciones, que ni los cálculos más generosos podrían llegar a calcular la grandeza de esas bendiciones.

Por eso, abran vuestros corazones de par en par, ábranlos que quiero entrar en ellos y quedarme allí para siempre, abran vuestros corazones, no solamente con la mente, con la razón, Yo quiero que me abran vuestros corazones con las emociones y los sentimientos, porque las emociones y los sentimientos son los únicos que pueden entenderme, nunca entenderán nada de Mí si me razonan, nunca entenderán de Mí.

Conmigo se puede tener para que Yo pueda llegar a ustedes una sola actitud, llenarse de humildad, abrir el corazón de par en par y decir: entra Señor, entra y permanece en él para siempre, entra y permanece en él para siempre, ¿qué te daré Yo hijo Mío por esto?, todo lo que puede dar el Hijo de Dios que es Dios también, si me tienes a Mi en tu corazón ya nada te falta, si todo el amor que me abraza te abraza también a vos, qué te puede faltar. Es cierto que necesitás también amores humanos, es cierto y me parece bien que me pidas todo lo que necesites de amores humanos, porque el amor que podemos tenernos vos y Yo está en un nivel muy diferente de aquél amor que se siente…(se dio vuelta la cinta)…, aquél amor que se siente cuando se mira una forma de caminar, una forma de decir, una forma de reírse, todo es bien visto por Mí y distingo plenamente entre el amor divino y el amor humano, plenamente. Podríamos aquí usar aquellas palabras del Evangelio, cuando le dije: “Marta, Marta, cómo te afanas en las cosas de todos los días y estás dejando de lado lo esencial”.

¿Qué más les diré esta noche para llenar vuestro corazón de alegría?, piensen que los amo profundamente, que quiero permanecer siempre con ustedes, que estoy gustoso estando con ustedes, que me llenan de felicidad el verlos así reunidos, piensen que los amo con toda la profundidad que puede amarlos Jesús.

Ahora Nuestra Señora del Espíritu Santo también nos dará su Mensaje de esta noche.

Dice Nuestra Señora del Espíritu Santo:

En muchos lugares se piensa en este lugar, pero la gran mayoría quiere hacer oídos sordos a Mi llamado, Yo dije y repito: “que elegí este lugar del planeta para preparar el Jubileo del Año 2000, la entrada al Tercer Milenio”, pero no se reduce todo al Jubileo sino que supone toda una continuidad de años donde habrá una vigencia del Espíritu Santo. A nadie se le puede ocurrir que de hoy para mañana las cosas van a cambiar como por arte de magia, Yo ni Mi Hijo obligamos a nadie a proceder de una manera, los invitamos y les sugerimos, hay aquellos que nos oyen e inmediatamente toman partido en la cuestión pero otros muchos directamente o no les conviene, o no quieren, o no les interesa o tienen miedo de tomar partido en todo esto.

Pero que quede bien claro: todo se cumplirá en forma inexorable y como dije ya en el año ’96: “hasta de las piedras nacerán flores y los desiertos tendrán aguas cantarinas”, porque el Señor se ha empeñado en que todo el mundo tenga una efusión enorme del Espíritu Santo, pero si eligió América y este lugar del planeta para preparar el Jubileo del Año 2000, quiere decir que el Señor se inclina a ser tremendamente generoso con esta América que Yo llamo irredenta.

Yo sigo oyendo el clamor de miles y miles y miles de hombres que buscan una liberación que no les llega de ninguna parte y no puedo apartar de Mi mente en que tantos se pasean en medio de las flores que se abren en todas partes y nacen de la boca de los muertos que han expirado con hambre y sed de justicia. Me gusta esa expresión: se pasean en medio de las flores que brotan de la boca de los muertos que cerraron sus ojos con hambre y sed de justicia y que la mayoría se empeña en negar, en no querer ver, en hacer oídos sordos, pero todo aquél que no considera al otro como su hermano o hace cualquier tipo de discriminación no puede ser que esté militando dentro de la Santa Madre Iglesia.

Que quede bien claro todo eso, he insistido mucho y seguiré insistiendo, hay dentro de Mi Corazón un dolor muy grande y no se olviden que cuando elegí el nombre para que me llamaran en este lugar, lo primero que dije fue: “Yo soy la Madre Dolorosa y después agregué: ó Reina del Espíritu Santo ó Nuestra Señora del Espíritu Santo ó Nuestra Señora de Justiniano Posse”, pero la primer denominación fue la de Madre Dolorosa, porque solamente, solamente la Madre llena de dolor puede lanzar un grito descomunal que abarque todo el universo pidiendo la justicia que no llega de ninguna parte. La justicia Mis hijos queridos, esa palabra tan extraña para el mundo y especialmente para América, donde han vivido siempre y tanto en la impunidad que ya no pueden distinguir que es justicia de injusticia, pero como todos son Mis hijos no puede ya pasar más tiempo sin reparar tanto dolor.

Asi que piénsenlo hermanos de todas las latitudes, no pueden creer que están dentro de la Santa Madre Iglesia ni de llamarse cristianos si no está prevaleciendo en cada uno de vuestros actos el proceder con justicia, en todos los órdenes, en todo sentido, en todas las circunstancias y a través del tiempo porque tendrán que mirar la historia, cada página de la historia de los pueblos, mirarla y volverla a mirar, pero a la luz de la justicia y todo aquello que esté fuera de esta concepción, por todo eso tendrá que pedirse perdón, el perdón es una cosa pero debe haber también una reparación de las injusticias, un restaurar el orden justo.

No piensen que me alcanza con el perdón, Yo quiero la reparación, ustedes dirán: ¿y aquellos que ya están debajo de la tierra?, pues bien, esos que están debajo de la tierra están observando todas las cosas y verán perfectamente como ustedes, hombres de todas las latitudes hacen que prevalezca la justicia.

Sé que es muy grave lo que les digo, pero pónganse una mano en el corazón y respondan: ¿no es hora ya de reparar tantas ofensas?, ¿no es hora ya de hincar las rodillas en tierra para pedir perdón por todo lo mal que se hicieron las cosas?; algunos argumentarán que por ignorancia no se hicieron las cosas como debían, nooo Mis queridos hijos, no argumenten de esa manera porque no tiene valor, todos saben de una u otra forma cuando vuestro hermano está sufriendo por culpa de ustedes, no se llamen a engaño, porque desde el ser humano más simple hasta el más complejo entiende muy bien todo esto.

No tienen tanto tiempo para hacerlo, acuérdense que han pasado siglos y siglos, ¿qué esperan?, ¿pueden dormir en paz cuando saben que la tierra cobija a cientos de miles o millones de seres que dejaron este mundo sin poder ver nada de lo que ansiaron y desearon?.

Si Mis palabras son ásperas hijos Míos lo siento, no puedo hablar de otra manera, no puedo hablar de otra manera, porque Mis lágrimas se están agotando.

Dice la Madre Teresa:

Yo no puedo contradecir ni por casualidad lo que dijo Jesús y su Mamá pero, cuando se vivió en medio de las más grandes injusticias, de las más terribles desigualdades y de las más atroces discriminaciones sociales, entonces como dije tantas veces: uno se vuelve impaciente, uno se vuelve hasta de carácter agrio porque quiere ver ya los resultados de una forma de pensar y si realmente hay una forma de pensar de hombres nuevos, entonces menos palabras y a las obras.

No piensen: dentro de un tiempo tal vez; no piensen: a otros le corresponde hacerlo; no piensen: yo no tengo tanta culpa, ¡noo!, todos son culpables de alguna forma, algunos directamente y otros indirectamente.

Porque si bien es cierto que yo no puedo remediar lo que está a miles de kilómetros de distancia de mí, pero sí puedo tener en mi corazón bien claro quién tiene la razón y quién no la tiene, quién necesita que se le reparen las cosas y quién no tiene necesidad de que se le reparen, no es cuestión de estar allí como testigo, no, es una cuestión de conciencia.

No pierdan tiempo, ya en esta hora más serena de la noche cuando vayan a acostarse tengan un acto tremendo de Misericordia para con todos los seres humanos que están viviendo en la Tierra pero que a ellos no les llega el sol.

Amén.

Habla Artemio:

Alabaré, alabaré, alabaré, alabaré, alabaré a mi Señor. Alabaré, alabaré, alabaré, alabaré… (se corta la grabación)….

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